domingo, 30 de noviembre de 2008

....y los franceses volvieron...


El mariscal Moncey, apremiado por el emperador (...) el 30 de noviembre por la tarde, siete días después de la batalla de Tudela, las tropas francesas aparecieron a la vista de Zaragoza. La división Dessolles del sexto cuerpo y una brigada del tercero, formaron el bloqueo del arrabal de la orilla izquierda del Ebro. Las demás tropas avanzaron por la orilla derecha y, desde el día siguiente efectuaron reconocimientos del Monte de Torrero para completar elc erco de la ciudad. Pero apenas había llegado el mariscal Ney delante de Zaragoza, recibió órdenes del Emperador que le recordaba que su misióne ra perseguir y destruir el ejército de Castaños. Partió el 1 de diciembre para ponerse a la cabeza de la división Maurice - Mathieu del tercer cuerpo, que quedó en observación en Calatayud, y se hizo seguir de los lanceros polacos y por todas las tropas del sexto cuerpo. El mariscal Moncey, a quien no le quedaban más que dos divisiones de infantería y una brigada de caballería, no se creyó lo bastante fuerte como para permanecer bajos los muros de Zaragoza; se retiró el 2 de diciembre a Alagón." Jean Belmas, "Los Sitios vistos por un francés"Hoy hace 200 años desde que ocurrió esto.Napoelón había sido humillado por Zaragoza. Sus gloriosos ejércitos habían sido derrotados ante una ciudad sin fortificaciones y sin militares, habían sido derrotados por labradores, frailes, mujeres, estudiantes, comerciantes, nobles, artesanos... atrincherados en sus acsas y tras las tapias de sus huertos. Esta vez Napoléon habáid ado órdenes precisas, había estudiado el plano de Zaragoza y reunido grandes recursos materiales y humanos.Moncey se retiró el 2 de diciembre a Alagón a la espera de refuerzos. Días más tarde,el 20 de diciembre de 1808 los mariscales Moncey y Mortier, 50000 soldados de la Grand Armeé y 151 piezas de artillería se presentaron ante Zaragoza y la sometieron a un terrible asedio que asombraría a todo el mundo y pasaría a la Historia.