viernes, 23 de abril de 2010

San Jorge y Aragón



Hoy, 23 de abril, es San Jorge, patrón de Aragón (y de otros muchos lugares de España y Europa), La imagen es una estatuta de san Jorge alanceando al dragón que se encuentra en el Castillo de Praga.
La vinculación de San Jorge a Aragón procede de la Edad Media, concretamente de la leyenda que cuenta que este santo se apareció en la batalla de Alcoraz en 1096 dando la victoria a las tropas de Pedro I que pudieron tomar Wasqa (Huesca). La Crónica de San Juan de la Peña (escrita durante el reinado de Pedro IV, esto es en el siglo XIV) lo narra así:
"Et en el lugar clamado Alcorraz, delant Huesca, el rey de Caragoça con todo su poder paró sus azes er començó la batalla. (...) et duró todo el día la batalla (...) Et ese ese día mismo fue la batalla de Antiochia del gran peregrinage; et un cavallero de Alemanna fue entramas las batallas de Antiochía et de Aragón, que la batalla de Antiochía do andava apeado prisolo San Jorge en als ancas del cavallo; vencidad aquella batalla, vinose San Jorge con el cavallero a la batalla de Huesca et vidieronlo visiblement con el cavallero en las ancas (...) murieron de lso moros mas de XXX mill que de pie que de cavallo, de lso christianos murieron entro ha en dos milll (...) Tornose a sitiar la dita ciudad, la qual, sabiendo la victoria de los moros cayda en desesperación, trista et dolenta, después de ocho días rendiose sueltament al dito rey don Pedro"

miércoles, 21 de abril de 2010

"Con o sin amnistía, al banquillo"

http://blogs.publico.es/dominiopublico/1964/con-o-sin-amnistia-al-banquillo/


"Con o sin amnistía, al banquillo. Gonzalo Boye Tuset

Mientras crece el debate en torno a las recientes actuaciones del Tribunal Supremo por los crímenes del franquismo, un elemento esencial de la discusión es la Ley de Amnistía de 1977 y, por odiosa que resulte, parece necesario acercarse a ella de una forma analítica que permita establecer su dimensión y las consecuencias de aplicarla o, por el contrario, las de derogarla. Tanto para lo uno como para lo otro resultaría necesario un análisis de la norma sin apasionamientos, pero sí con criterios jurídicos que permitiesen determinar hasta qué punto es necesaria su derogación o, incluso, cuán lejos podemos llegar con su correcta aplicación, y seguro que podremos establecer quién ha prevaricado y quién no.
Por una parte, es ampliamente aceptado, al menos allende nuestras fronteras, que dicha ley no es de aplicación a los crímenes de lesa humanidad, y que no lo es en virtud de los diversos convenios internacionales suscritos por España antes y después de su promulgación y, por imperativo del artículo 10 de la Constitución, forman parte de nuestro ordenamiento.
De otra, y para quienes no son capaces de entender los convenios internacionales y las obligaciones derivadas de los mismos, habrá que recordarles que dicha norma, amparadora de la impunidad, viene a establecer su ámbito de aplicación –en materia penal– que queda limitado a una serie de delitos: los establecidos en su artículo 2. Pues bien, de acuerdo con lo previsto en nuestro ordenamiento, sólo se estará en presencia de un delito cuando una determinada conducta haya sido calificada como tal por un juez o tribunal, es decir, cuando exista una sentencia condenatoria. Así, debe deducirse que no es posible aplicar la Ley de Amnistía antes de enjuiciar y, además, que no es una “ley de punto final”.
Por si ello fuese poco, el artículo 9 de la misma Ley establece que la aplicación de la amnistía corresponderá en exclusiva a los “los jueces, tribunales y autoridades judiciales correspondientes”. Por lo tanto, es evidente que esa medida se tendrá que adoptar dentro de un procedimiento judicial y no como una barrera para acceder al mismo.
Ahora bien, si alguien no es capaz de comprender lo expuesto hasta aquí, bien podemos seguir con el análisis del contenido de la Ley 46/1977 que, en el mismo artículo, preceptúa que: “La amnistía se aplicará de oficio o a instancia de parte con audiencia, en todo caso, del Ministerio Fiscal. La acción para solicitarla será pública”. Esta premisa impone la necesidad de encontrarnos en el seno de un procedimiento y que, a la vista del contenido del mismo, bien por parte del juez o tribunal o a instancia de parte, es decir del imputado o condenado, se apliquen las normas perdonadoras contenidas en dicha nefasta y vigente ley.
Más si cabe, la Ley de Enjuiciamiento Criminal, en su artículo 666.4, establece como artículo de previo y especial pronunciamiento la concurrencia de “amnistía o indulto”, lo que nos lleva a pensar que el legislador ha considerado que el primer momento procesal, no necesariamente el último, para reclamar la aplicación de sus beneficios sería justo antes del juicio oral y una vez realizada toda la investigación, es decir, cuando se conocen los hechos, los afectados, los presuntos autores y los delitos por los que han sido procesados. El legislador, aquel olvidadizo y generoso de 1977, estableció un mecanismo para evitar las consecuencias penales –cárcel– de unos hechos calificados como delito, pero ni estableció una “ley de punto final” ni una norma que impidiese investigar, enjuiciar e incluso condenar.
Cualquier otra interpretación de las normas contenidas en la Ley de Amnistía no sólo es contraria a derecho, sino que se aparta de la más elemental regla de interpretación jurídica, que es la literal. Este criterio interpretativo, contenido al inicio del Código Civil, suele estudiarse en segundo de carrera y, por ello, es claro que todos los juristas lo debemos conocer.
Establecido lo anterior, y si abandonamos lo previsto en los tratados internacionales y nos centramos en las normas de origen nacional, es evidente que para poder amnistiar o indultar a cualquier responsable de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el franquismo lo primero que hay que hacer es abrir un procedimiento penal en cuyo seno, y si se determina alguna responsabilidad criminal, se podrá conceder la amnistía; es decir, quien se quiera beneficiar o a quien quieran beneficiar con dicha norma, primero habrán de someterlo a proceso; lo contrario podría incluso vulnerar el derecho a la presunción de inocencia y el honor del amnistiado. ¿Se imaginan recibir una notificación de haber sido amnistiados por un delito que no han cometido?
En resumidas cuentas, la Ley de Amnistía no es una barrera para el enjuiciamiento de los crímenes más horrendos cometidos por el franquismo ni un impedimento para su investigación y enjuiciamiento sino, simplemente, una fórmula por la cual los culpables no tendrían que ir a la cárcel. Para beneficiarse de la misma tendrán que sentarse en el banquillo, y ese es el precio más barato que pueden pagar por la comisión de delitos que en cualquier otro país les costaría el resto de sus vidas en prisión; aquí, y como somos diferentes, ni se sientan en el banquillo ni se les pide explicaciones, basta con matar al mensajero y preguntarnos, ¿quién prevarica?

Gonzalo Boye Tuset "

miércoles, 14 de abril de 2010

Sobre la República, el fascismo y la Justicia


Tal día como hoy, 14 de abril, de 1931 se proclamaba la II República Española tras la victoria electoral en las ciudades de los republicanos en las elecciones municipales del día 12, y la posterior abdicación de Alfonso XIII.
Se inició así una etapa democrática en España que sería asesinada con el golpe de estado del 18 de julio de 1936 y la posterior Guerra Civil.
Durante la Guerra Civil y los posteriores 40 años de dictadura, el fascismo asesinó, encarceló, reprimió a miles de personas. Ya en una España democrática, en pleno siglo XXI un juez, el juez Garzón, se dispuso a juzgar la represión franquista ¿y qué ha ocurrido? Que restos del fascismo han llevado al propio juez a los tribunales. La Justicia es sentada en el banquillo de los acusados por criminales.
Es una auténtica verguenza.
El fascismo venció en 1939, siguió venciendo durante 40 años de dictadura franquista, y mientras no se investiguen sus crímenes, se restituya a las víctimas, y se manipule la Historia, el fascismo seguirá venciendo.

martes, 6 de abril de 2010

Copublicao del Comando Almogávar pidiendo la reforma de la Facultad de Filosofía y Letras






http://www.youtube.com/watch?v=3K2POng7G3E



Desde el Consejo de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza escribimos un correo al Comando Almogávar, y este es el resultado xD



Son geniales.



!Entalto Oregón!



!Reforma FyL ya!






"Buena nuei! El Comando Almogávar, grupo que lucha cara perro por recuperar los intereses de la antigua Corona de Oregón va a lanzar el siguiente copublicao:
Hemos recibido una carta de los chavales de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza reclamando una demanda urgentísma.
El caso es que el Gobierno de Aragón aprobó ya hace 8 años la rehabilitación del edificio de la Facultad pero bueno entre estate bien ponte quieta y ahora la crisis pues que están sin un clavel y las cosas por hacer.
Y los chavales van a la Facultad pero la tienen… ¡hecha un asco!
Que si el techo roto, que si hay goteras, que si hay poco espacio, en invierno se joden de frío y en invierno se asan de calor.
El caso es que los pobres estudiantes están viviendo como Diógenes.
¿Cómo quién?
Cómo el filósofo Diógenes de Sínope que nació en el 412 en Corinto pero vivió en las calles de Atenas como un vagabundo.
¿Pero qué me estás contando Lorenzo?
Lo que oyes macho. El caso es que el mozo tenía solo un manto, un zurrón, un báculo y un cuenco. Y el cuenco al principio porque luego vio a un zagal que se pretaba así las manos para coger agua del río y dijo ¡a tomar por saco cuenco! ¡pa’ qué quiero pichorradas! Yo también lo sé hacer así.
¿Pero tú te encuentras bien Lorenzo?
Yo sí ¿por qué?
Porque de repente me estás hablando de Filosofía con una soltura, una templanza, una firmeza y una cosa que me has dejao acojonao.
Yaaa, es que el otro día tuve que hacer un trabajo con el crío pa la escuela y me enganché en lo del internete y no veas tú allí salió un montón de cosas y me quedé con el Diógenes, el filósofo este.
Pues chico, me has asustao, me has dejao con el culo prieto. Bueno a lo que vamos Gobierno de Aragón ¿qué? ¿Se está bien en el Pignatelli? ¿no? ¡Pues escuchad una cosica! O les arregláis a los chavales la Facultad o si no cogeremos yo y este y os trasladaremos a todos a debajo el Puente los Gitanos a trabajar ahí a ver qué tal ¡Eh!
¡ENTALTO OREGÓN!
Oye hay otro filósofo que dijo otra frase muy famosa que está seguro te suena, que es la de “pienso luego existo”
Me suena.
Y esto me produce desazón Miguelón.
¿Por qué?
Pues porque yo lo que se dice pensar no pienso mucho, luego a lo mejor no existo.
Que sí que existes, tú sí existes.
¿Y si no existo qué?
Que sí que existes, mira (pellizco)
¡Qué daño!
¿Ves cómo sí existes?"