miércoles, 29 de diciembre de 2010

Guardemos 1 minuto de silencio...

CNN+ ha dejado de existir hace unos minutos. Ha sido sustituída por Gran Hermano 24h.
Estoe s un reflejo más de en que sociedad vivimos. Este país da verguenza, de verdad. El "analfabetismo", el aborregamiento, la incultura se extiende cada día más... lamentable. Una auténtica desgracia.
Igual hay a quién le intersa que no pensemos, que seamos borregos fáciles de dominar...
REGENERACIÓN YA
CNN+ D. E. P.

lunes, 20 de diciembre de 2010

20 de diciembre de...



...1591. Juan de Lanuza V "el Mozo", Justicia de Aragón es decapitado en la plaza del mercado de Zaragoza

Esta es la justicia que manda hacer el rey nuestro señor a este cavallero por traidor y que levantó bandera y otros aparatos de guerra contra su rey y señor natural. Y por conmovedor alborotador de esta ciudad y las demás universidades y partes de esta Corona de Aragón. So color de libertad. Le manda cortar la cabeça y confiscar sus bienes y derribar sus casas, fortaleças y castillos” Pregón publicado en la ciudad de Zaragoza en diciembre de 1591 por orden de Felipe II de Castilla, I de Aragón



1808. Los franceses se presentan de nuevo ante Zaragoza. Comienzo del 2º Sitio.

"El 20 de diciembre por la tarde, las tropas francesas aparecieron a la vista de Zaragoza. El mariscal Mortier avanzó por la orilla derecha del Ebro con la división Suchet y se apostó en San Lamberto, a una legua de Zaragoza, mientras que la división Gazan se dirigía por la orilla izquierda hacia Zuera y Villanueva" Jean Belmas "Los Sitios de Zaragoza vistos por un francés"

"Muy por la mañana se supo que los enemigos habíanllegado a las inmediaciones de santa Bárbara y que intentaban pasar a Torrero para ocupar aquellas alturas, con cuya novedad se mandó alarmar las tropas y que salieran a defender dichos puntos" Faustino Casamayor "Diario de los sitios de Zaragoza"

sábado, 18 de diciembre de 2010

No avanzamos, retrocedemos

No avanzamos, retrocedemos

Incrédulo asisto a cómo se están echando por tierra poco a poco los logros conseguidos en 200 años de Historia en Europa. Lo veo en Grecia, lo veo en Irlanda, lo veo en Italia, lo veo en Gran Bretaña... lo veo en España. Y aquí en España, nadie hacia nada, nadie protesta, todos estamos de brazos cruzados. Como mucho protestamos en casa, en el bar, en el autobús o en clase.
“El estado del bienestar es inviable” dijo hace poco el ex presidente del gobierno español José María Aznar. Yo si es así, sinceramente, no sé cómo se ha mantenido en los últimos 60 años en Europa. Lo que quizás no es inviable es el actual estado del bienestar que están desmontando pieza a pieza ante nuestras narices y sin que apenas nos percatemos de ello. Y lo sorprendente es quién lo está haciendo un gobierno que se suponía de “izquierdas” o al menos “progresista”… Pablo iglesias debe estar revolviéndose en su tumba.
El estado del bienestar actual es imperfecto y está siendo desmontado. Su funcionamiento correcto es obstaculizado seriamente por quiénes lo critican: entidades financieras, multinacionales…los “mercados”. Y lo gordo es que se están saliendo con la suya. Y los ciudadanos parecemos borregos, pues como tales dejamos que hagan lo que quieran con nosotros sin decir ni hacer nada.
En España, este gobierno ha tomado y está tomando políticas neoliberales presionado por los mercados. Medidas que suponen cada vez mayores recortes sociales, mayores recortes en derechos, el desmantelamiento progresivo del estado del bienestar. Primero fue la pseudoprivatización de la educación superior, de la universidad, el recorte de salarios a los funcionarios, luego fue la reforma laboral, después la retirada de ayudas a los desempleados, y ahora toca el turno a las pensiones y la jubilación. El gobierno pretende “sí o sí” según ha dicho Zapatero, a subir la edad de jubilación a los 67 años.
¿En qué “Democracia” vivimos? ¿Dónde queda el Estado del Bienestar? Esto es de locos. Nos están ninguneando, los ciudadanos estamos quedando relegados a nada. Es necesaria una regeneración democrática que apuntale el Estado del Bienestar. Los mismos que crearon la crisis (entidades financieras, multinacionales, mercados) son los que están desmontando el estado del bienestar, minando la Democracia… Nuestros gobiernos “democráticos” no lo son porque están cautivos de estas entidades financieras. Los líderes de los principales sindicatos están comprados y silenciados. Los ciudadanos mostramos indiferencia pero no esto no puede durar más.
Dejemos de demostrar nuestro descontento en el bus, el bar o con los amigos, demostrémoslo en la calle y sobre todo en las urnas. Cuando vayamos a votar en mayo del 2011, en el 2012 recordemos quienes son los causantes de la situación y a quienes controlan. Y votemos en consecuencia, ahí es dónde se puede dar el mayor cambio, la revolución democrática, en las urnas.
En el caso de España lo que se necesita es una Democracia de Ciudadanos, no una de borregos, que es en lo que se está convirtiendo la actual.
Habría que reformar varios aspectos:
- La ley electoral para que de verdad se cumpla 1 ciudadano = 1 voto
- El sistema de estado (monarquía o república) se debería decidir en un referéndum (a la muerte o abdicación del actual monarca)
- El estado debería ser federal, para evitar las desigualdades del estado de Autonomías, para que haya una descentralización eficaz y controlada, evitar nacionalismos agresivos y dar verdadera utilidad al senado.
- Una reforma de la educación, que está yendo de mal en peor (y ahora con el plan Bolonia....peor aún). Hay que hacer que la gente piense, que no sean borregos. Hay que formar conciencia crítica.
- Asegurar el estado del bienestar tan atacado por el neoliberalismo en estos tiempos
-Resolver esta crisis que es de locos: las entidades financieras que han producido la crisis, son las mimas que nuestros gobiernos han salvado con el dinero de todos los ciudadanos, y las mismas que ahora hacen tambalear nuestra economía e imponen recortes económicos y sociales. Vamos hacia atrás. No se deben hacer recortes salariales ni sociales a los ciudadanos, sino hacer que las entidades financieras devuelvan el dinero que se les dio, y crear un fondo de rescate con su dinero y no con el de todos
- Acabar con este odioso bipartidismo, de unos partidos salpicados de corrupción, cautivos de intereses privados
- Cerrar las heridas de la Guerra Civil de 1936-39 de una vez, dando un digno entierro a los represaliados por el fascismo
- Eliminar los restos del franquismo de nuestras instituciones
-Hacer una UE fuerte y defensora de los valores democráticos y del estado del Bienestar
-Limitar los sueldos de los políticos

REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA YA

martes, 14 de diciembre de 2010

Escrito bajo el psudónimo Menacho.

Texto escrito por un buen amigo:

"Inútiles redomados, hipócritas absolutos, absurdos con consciencia de seres; productos de una sociedad igualmente estúpida, hipócrita e idiotizada, que se las da de poseer capacidades que ni sueña. Sois autómatas, meras máquinas sometidas desde vuestros inicios, sea por una educación que premia al que se doblega, memoriza conocimientos inútiles para obtener un papel como recompensa y así poder demostrar que sois buenos esclavos, dispuestos a obedecer a unos "líderes" mucho más inútiles que vosotros sin rechistar.
Es esa educación de masas la que destruye al individuo libre y crítico, la que nos enseña a ser unos borregos adoctrinables desde el comienzo. Es en esos edificios de manipulación donde nos enseñan a ser "críticos" y " buenos ciudadanos" (nótese el sarcasmo) y dónde nos saturan con una serie de conocimientos inútiles que anulan nuestra capacidad de crítica, que atontan nuestro cerebro impidiendo cualquier reflexión o búsqueda de nosotros mismos. Enhorabuena, sois una promoción al graduaros como un mero producto comercial.
Vuestro sometimiento ha sido pleno, un nuevo éxito del sistema, el Estado ha realizado una inversión con vosotros para que seáis piezas clave de este "statu quo" asintiendo con la cabeza, tragando telebasura...así es como se os premiará tantas horas de vuestra juventud malgastadas, tanto tiempo de esfuerzo inútil memorizando datos que, reconozcámoslo no os interesan, nos os han interesado ni os interesarán.
Acabado ese tormento intelectual podréis tener la oportunidade “estudiar” lo que os gusta; o simplemente podéis someteros aún más escogiendo los estudios “que tengan más salida” volviendo a traicionaros a vosotros mismos, lo que es más grave.
A esta edad la inmensa mayoría sois un producto montado en cadena durante años, adoctrinado y lleno de tabúes, prejuicios y oscuridad en lo más profundo de vuestra miserable alma. Incapaz de reflexionar por si mismo, con la capacidad crítica atrofiada aposta para que seáis incapaces de descubrir la verdad y que creáis que vivís en ella.
Más fácil será esclavizaros dentro de unos años, o ahora mismo; para así convertiros en piezas clave de este “statu quo” despótico de doble moral, perfectamente camuflado como sociedad libre y justa"
Menacho

miércoles, 1 de diciembre de 2010

“LA EVOLUCIÓN DEL DISCURSO LIBERAL DURANTE LA 1ª GUERRA CARLISTA.

“LA EVOLUCIÓN DEL DISCURSO LIBERAL DURANTE LA 1ª GUERRA CARLISTA.
La influencia de la guerra carlista en los discursos parlamentarios en 1836 y 1837”
Daniel Aquillué Domínguez




S. M. la Reina gobernadora durante la menor edad de la Reina nuestra Señora doña Isabel se ha servido dirigir con esta hecha al señor duque presidente del consejo de Castilla el real decreto del tenor siguiente: A las tres menos cuarto de la tarde de hoy ha sido Dios servido de llamar para sí el alma de mi muy caro y amado Esposo el Rey D. Fernando, que está en gloria. Y como Reina gobernadora durante la menor edad de mi augusta hija la Reina doña Isabel II, lo participo al consejo con todo el dolor que corresponde a la ternura de mi natural sentimiento, para que se tomen las providencias que en semejantes casos se acostumbran” Diario de Avisos de Madrid, martes 1 de octubre de 1833

Así se anunciaba el inicio del reinado de Isabel II, el cual supondría la definitiva e irreversible ruptura liberal. Este proceso de revolución liberal se vio condicionado y acelerado por un contexto bélico, una cruenta guerra civil que se prolongaría hasta 1840. La regente María Cristina obligada por las circunstancias a buscar el apoyo de los más liberales moderados otorgó el Estatuto Real de 1834.
En los dos veranos siguientes, el de 1835 y el de 1836, sendas olas revolucionarias expresadas en la formación de juntas, con un discurso de carácter liberal exaltado que solicitaba la restitución de la Constitución de 1812 y la formación de Cortes, unidas al motín de los sargentos de La Granja en agosto del 36 supusieron el momento clave. La Regente tuvo que transigir a las peticiones de los liberales exaltados con el restablecimiento de la Constitución de 1812 y convocando unas Cortes Constituyentes que abrieron sus sesiones el 16 de octubre de 1836. El gobierno estuvo presidido por Calatrava hasta el 18 de agosto de 1837 en que debido al mal curso de la guerra perdió la confianza de las cortes y la Regente.
Sobre estas Cortes Constituyentes es sobre las que he centrado este breve trabajo. Se trata de una única cámara legislativa compuesta mayoritariamente por liberales de carácter progresista.

He analizado principalmente 5 debates parlamentarios que aportan interesantes claves para comprender la situación del momento, la visión que tenían los diputados de la guerra, y la ideología liberal que se vio alterada por los vaivenes bélicos. En general en todos ellos se aprecia un vivo recuerdo de los sucesos del año 23 que les influye, pues hay que tener en cuenta que aunque nosotros sabemos que los liberales ganaron la guerra ellos no lo podían saber y lo que sí conocían es lo sucedido en 1823, una quiebra en sus convicciones más profundas (propiedad y libertad individual) en determinados momentos, y un paso del optimismo, hasta junio del 37, al pesimismo y temor de agosto septiembre de ese mismo año. El discurso de los diputados entremezcla posiciones “transaccionales”, tendentes a aunar esfuerzos de todos los “amantes de la libertad” contra las “hordas carlistas” aunque haya que ceder en algunos postulados, y un discurso más radical que exige no ceder en ningún asunto a pesar de la guerra. Agosto y septiembre de 1837 fueron momentos muy críticos, es el punto de inflexión de una guerra que hasta entonces había estado marcada por la imposibilidad de ninguno de los dos contendientes de imponerse sobre el otro. Por un lado los carlistas no conseguían extenderse más allá de las provincias del norte y sus expediciones fuera de ellas eran inútiles. Los isabelinos por su parte no conseguir imponerse definitivamente a los carlistas en el norte pero tampoco lograban impedir sus expediciones.


1- Debate parlamentario referido a la Milicia Nacional (7 de noviembre 1836). Se aprobó lo siguiente:
Que se faculte al Gobierno para que no obstante lo dispuesto en la ordenanza vigente de la Milicia Nacional, pueda disponer la exclusión de las personas que no inspiren completa confianza, y la inclusión de los que la merezcan, y no sean llamadas por la ley referida; cuidando muy particularmente en la distribución de armas de que se observe esta precaución
Se discute sobre el reglamento aprobado en 1822 y todas las intervenciones al respecto coinciden en dejar claro que la Milicia depende de los ayuntamientos (Sres. Sancho, Almonacid, Caballero, Alcón, Cabrera de Nevares) pero mayoritariamente coinciden en dar este poder al gobierno para evitar dar armas a filocarlistas. Hay un temor patente a que se arme a los carlistas y se pide que se excluya a los desafectos. El único diputado que tiene una posición contraria a esta medida es el sr. Cabrera de Nevares que argumenta hay que aunar esfuerzos contra los carlistas, que hay que aumentar la Milicia Nacional pero que además esta debe ser “una escuela de patriotismo” en al que gentes con tendencias facciosas se eduquen en la libertad.
2- Debates parlamentarios sobre si el gobierno debe tomar medidas excepcionales (del 4 al 7 de diciembre de 1837). Se aprobó. El gobierno de Calatrava planteó la posibilidad de arrestar y desterrar a desafectos con unas medidas excepcionales, según él amparadas en el artículo 308 de la Constitución de 1812 (la vigente por aquél entonces)
Art. 308. Si en circunstancias extraordinarias la seguridad del Estado exigiese, en toda la Monarquía o en parte de ella, la suspensión de algunas de las formalidades prescritas en este capítulo para el arresto de los delincuentes, podrán las cortes decretarla por un tiempo determinado.”
Toda la discusión gira en torno a los siguientes puntos:
- Si la medida está amparada por el citado artículo o lo sobrepasa, quedando al margen de la ley.
- Sobre qué prima más: si las libertades individuales (recordemos, uno de los principios básicos del liberalismo) o la libertad de la Patria.
- Si esa medida es de aplicación solo contra los conspiradores facciosos o también lo será contra los liberales más exaltados (es una espada de doble filo).
- Si la medida está o no justificada por la guerra, que en esos momentos parece favorable para el trono de Isabel II.
- Sobre los sucesos de 1822-23, muy vivos en el recuerdo colectivo de todos los diputados.
Pero mejor que yo lo explican algunas de las intervenciones en las cortes, muy claras y expresivas:
- El sr. Velasco se posiciona en contra de la medida porque no respeta la propiedad y la inviolabilidad de los ciudadanos. Teme que se pierda al libertad como en el 23.
- El sr. Beltrán de lis dice que es una medida arbitraria y que “las Cortes son el escudo de la libertad” y por tanto se opone a ella.
- El sr. Falero defiende la proposición argumentando que en tiempos de guerra se necesitan medidas extraordinarias, y más cuando Madrid está lleno de conspiradores que clasifica en: partidarios del estatuto, absolutistas ilustrados y carlistas. En su discurso se percibe miedo al absolutismo, a que ocurra como en 1823 “La Patria se hundirá [si no se aprueban estas medidas] y nosotros poblaríamos los calabozos” señala. Además según él el gobierno con esta medida solo legaliza los que están haciendo ya en la práctica los jefes políticos.
- El sr. Olózaga comprende la medida pero no la comparte. Habla de que el destierro no es una medida igualitaria (no es lo mismo desterrar a un propietario rentista que a un abogado pro ejemplo) y recuerda que los moderados también son liberales y enemigos del carlismo. Señala que si las Cortes se convierten en un tribunal se infringe al Constitución.
- El Sr. Secretario de Despacho de la Gobernación. Dice que es la triste necesidad la que obliga a tomar medidas extraordinarias pero que estas están contempladas en el artículo 308. aclara que no es una medida contra los liberales sino solo contra los carlistas. El objetivo que se pretende alcanzar es ganar al guerra civil de la que anuncia su pronto fin tras señalar que desde agosto se han ganado 13 batallas. Se percibe un optimismo en la pronta finalización de la guerra.
- El sr. Salbato dice que es casi imposible conciliar la libertad individual y la de la patria en las actuales circunstancias pero que lo propuesto está dentro de la legalidad constitucional y sobre todo por salvar la Patria. Es muy elocuente en su discurso que no puedo menos que citar textualmente:
“Los soldados de la libertad pugnan contra las cohortes del despotismo en el campo abierto a esa encarnizada lucha. Pugnemos nosotros de todos modos contra los que lejos de aquella escena, favorecen a sus hermanos de tiranía, y caigan al filo de la ley.”
- El sr. García Carrasco dice que lo que el gobierno propone es una dictadura, una conscripción para todos los españoles, una concesión al gobierno por la cual nadie puede estar al abrigo de la leyes. Tiene miedo a que se persiga a los liberales exaltados porque se juzga antes a los liberales más asaltados que a los conspiradores carlistas.
- El sr. Presidente del Consejo de Ministros pide un voto de confianza diciendo “encontrándonos en una guerra civil de un carácter tan desagradable (...) rodeados de enemigos por todas partes ¿el gobierno no tendrá opción a las medidas propuestas? (...) Poner un velo a la Estatua de la Libertad, sea dicho, para salvarla”. Expone que el gobierno es liberal “y que se quiere que el gobierno, viendo el mal, no pueda apelar al remedio (...) Las naciones de Europa creen que nosotros estamos en una completa anarquía”
- El sr. Cevallos. La medida es necesaria para conservar la libertad y la patria aunque se renuncie a la individual temporalmente, la situación de la guerra lo exige.
- El sr. Caballero se opone a la medida porque será dar a los carlistas el argumento de que el sistema liberal no funciona y tiene que recurrir a leyes excepcionales. Además, la nación se ha levantado en el verano del 36 a favor de la Constitución de 1812 y contra la arbitrariedad. Quienes representamos exigen libertad, no lo contrario. Vuelve a haber un vivo recuerdo del 23, que señala fue peor, y no se tomaron estas medidas. “100.000 bayonetas extranjeras que vinieron a echar por tierra nuestra libertad, hasta dentro de los muros de Cádiz no se pensó en esas medidas (...) El Gobierno que con los inmensos recursos que le prestan 300.000 hombres de la Milicia Nacional, un ejército numerosísimo y decidido, el apoyo de la nación diga que no puede gobernar, más vale que no gobierne”
- El señor secretario del despacho de gobernación dice “que no se concedan las facultades al gobierno ¿qué sucederá entonces? (...) que continuará esta guerra fraticida (...) veo agitarse por todas partes el brazo del despotismo, veo poblando los calabozos a los mejores defensores de la libertad, los veo perecer en los patíbulos, los veo relegados a una triste migración”
- Señor Pita Pizarro está a favor de la proposición. Admite que es un arma de doble filo pero “es la recta de la justicia que no conoce color de partidos, si no de delincuentes” los conspiradores contra el gobierno electo de la nación son enemigos de la libertad, señala.
- El señor Sosa señala que la opinión pública clama por esas medidas que son temporales y dependen de las Cortes por tanto no serán arbitrarias.
- El señor Cabrera de Nevares “reciente esta la sangre derramada por el despotismo” y se posiciona en contra de la medida “No se diga , señores , que esta medida se sostiene la libertad ; una parece que al sostenerla de este modo es hacerle el mismo servicio y prestarle el mismo apoyo que el que la soga le da a un ahorcado , al cual ella también sostiene después de haberles sofocado (...) Los amigos de la libertad es de nuestro interés que formen una corte impenetrable”.

3- Debates sobre la proposición del gobierno para requisar 5000 caballos en 4 años para el ejército. Las intervenciones al respecto hablan de dos cosas: de la utilidad de la caballería en la guerra y de la propiedad. Con esta medida, requerida por las exigencias de la guerra, puso en tela de juicio el principio más importote del liberalismo decimonónico: la propiedad. No es asunto baladí este, pues da cuenta de hasta qué punto la guerra trastocó las ideas de los liberales, haciendo temblar su principio fundamental. Personalmente jamás pensé que un debate sobre caballos pudiera aportar tan interesantes datos.
- El sr. Pascual apunta que los facciosos roban caballos en sus incursiones, y que mejor que eso es que se requisen para el ejército liberal. Argumenta que “la salud de la Patria es la primera de las leyes”, que “es primero la utilidad general”. Dice que para acabar la guerra se necesitan más unidades de caballería “¿Cuál es el estado actual de la Nación española? (...) Los vándalos asesinos que están en un pequeño rincón de la Península, esos mismos que han sido batidos tan vergonzosamente por las valientes y heroicas tropas del ejército en los campos de Luchana, se encuentran acosados pro todas partes (...) las hordas carlistas se encuentran al borde del sepulcro, en el umbral de la muerte” y para ello se necesita el golpe de gracia. Para evitar incursiones se necesitan por lo menos 1000 hombres a caballo en castilla y otros tantos en Aragón, que se pueden sacar dice de la Guardia Real de Madrid y que sena menores así las requisas. Quizá los más sorprendente de todo su discurso sea lo siguiente “Faltan caballos (...) no se respete la propiedad”. La guerra exigía eso, aunque se pasase por encima de la propiedad.
- El sr. San Miguel dice que “La comisión de guerra propone una medida violenta, arbitraria, atentatoria a las leyes de la propiedad (...) pero indispensable”. La guerra lo exigía ¡y eso que iba bien!
- El sr. Pizarro intervino para señalar la inutilidad de la caballería en esta guerra porque ni es capaz de evitar las expediciones carlistas ni es eficaz en la lucha en las montañosas zonas del norte. La expedición de Gómez llegó hasta Andalucía, recorrió castilla y Galicia sin que nadie evitase su paso. La caballería es pues ineficaz, y por tanto innecesaria esta requisa que contradice frontalmente el artículo 4º de la Constitución:
“Art. 4. La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.”
- El sr. Seoane por el contrario dice que para ganar la guerra hay que aislar a los enemigos en las provincias del norte dejándolos sin recursos, y que para ello es necesaria más caballería. Además señala que la caballería es la que evita que los carlistas se presenten ante Madrid (no deja de ser curioso esto visto lo que sucedió tan solo unos meses más tarde). No hay por tanto otro remedio que la requisa.
- El sr. Abargues argumenta que esta medida afectará negativamente a la actividad agrícola, perjudicando a la economía.

4- Discusión sobre el proyecto de Constitución (desde el 14 de marzo hasta su promulgación el 18 de junio de 1837). La Constitución de 1837 aunque de carácter progresista tuvo mucho de moderada. Como dijo en su momento Donoso Cortés a los progresistas: “Vosotros sois los albañiles, nosotros los arquitectos”.
No es el objetivo de este trabajo analizar la citada Constitución, ni la ley electoral que la acompañó y que también se debatió esos meses, pues ambas merecen un estudio aparte y más detallado. De los debates sobre la Ley electoral solo señalaré que los discursos coinciden en apostar por el sufragio censitario ya que si no se corría el riesgo de dar poder a “el pueblo desbordante” o incluso a los carlistas. El medio de evitar esto y que el gobierno trabajase por los intereses de la Nación (según los liberales) era establecer la propiedad como requisito para acceder a los derechos políticos.
Cuando se presentó el definitivo proyecto constitucional el 14 de marzo de 1837 el Sr. Secretario del Despacho de la Gobernación (sr. López) lo defendió porque proclamaba el principio de soberanía nacional que definió como “el gran eje, el resorte de la máquina en los gobiernos representativos” y porque hacía una declaración de derechos como el de la libertad de imprenta que define como “el centinela constante contra la arbitrariedad” sin la cual “todas las garantías son ilusorias”. Sobre el principio de igualdad es interesante ver cuál era el concepto de igualdad que tenían los liberales: igualdad ante la ley, y nada más. “El principio de la igualdad es acaso el más expuesto (…) a interpretaciones absurdas. Hay desigualdades inherentes a la naturaleza (…) como la de propiedad”.
El diputado Vila criticó de este proyecto constitucional el Senado que supone una aristocratización y es una falta de respeto a la soberanía popular. Equipara este senado al del Estatuto de Bayona y dice que este proyecto va contra sí mismo.
Finalmente la Constitución fue promulgada solemnemente en una sesión regia de las Cortes el 18 de junio de 1837. La Regente María cristina en su discurso ante las Cortes sintetizó bastante bien el carácter transaccional de la nueva Constitución: “Al proceder a la reforma de la ley política de Cádiz, ni habéis escuchado las sugestiones presuntuosas del espíritu de privilegio, ni atendido a las mal seguras ilusiones de una popularidad perniciosa” Esto es, alaba el carácter “intermedio” de la Constitución ni tan liberal como la de 1812, ni tan conservadora como el Estatuto Real de 1834, y que sirve apara unir esfuerzos contra el enemigo común carlista que esperaba ver a este proyecto fracasar. En esta sesión está presente la pequeña Isabel II de la cuál dice su madre que “ella es la alumna de la libertad”. Por su parte el Presidente del ministerio, el sr. Calatrava, apunta en u discurso que “la Nación ve nuevamente proclamada su libertad y sancionados sus derechos, y la Corona sus facultades y prerrogativas que necesita” Esto es, la nueva Constitución sanciona los principios fundamentales del liberalismo pero los conjuga cediendo poder a la monarquía. En esto coincide con al regente que señala que “establecida así con el más perfecto acuerdo entre la Nación y el Trono la ley fundamental de la Monarquía (…) ningún pretexto [queda ya] a la desunión”. Así pues esta Constitución de carácter transaccional debe unir a todos los liberales, a todos los españoles. Recordemos que la guerra civil todavía no ha finalizado en el verano de 1837, es más es en ese momento cuando va a producirse el episodio clave que va a decidir finalmente el desenlace de la guerra.

5- Discusiones parlamentarias acerca de la marcha de la Guerra (agosto – septiembre 1837). Durante el verano de 1837 se vivieron momentos críticos en el Madrid liberal. El optimismo y entusiasmo que desprendían los diputados con la aprobación de la Constitución dejó paso al mayor pesimismo, al auténtico miedo, el pánico por los acontecimientos bélicos. La guerra pasó al primer plano político, y no es que no lo hubiese sido antes, pero en esos momentos críticos para el trono de Isabel II y el liberalismo, la guerra fue la prioridad barriendo de los debates parlamentarios cualquier otro asunto. La Expedición Real que encabezaba el Pretendiente D. Carlos había partido el 15 de mayo de Estella con unos 12.000 infantes y 2.000 jinetes saqueando la provincia de Huesca y Cataluña. A pesar de ello desde Madrid nos e le había dado demasiada importancia, pero todo cambió cuando llegaron las noticias de que la Expedición Real había cruzado el Ebro a fines de julio uniéndose con las tropas de Cabrera, mientras que otra columna dirigida por Zaratiegui invadía Castilla. El temor se apoderó de los diputados, y no era para menos: entre Madrid y las tropas carlistas apenas había 4.000 soldados. En los discursos parlamentarios que corren desde el 7 de agosto al 12 de septiembre se percibe verdadero pavor a que los facciosos entren en Madrid ya caben con el proyecto liberal. Hay miedo a que ocurra como en 1823. Los ánimos se caldearon bastante en el Congreso, los reproches aumentaron, las críticas al gobierno de Calatrava aumentaron de tono y acabaron pro provocar la caída del gabinete el 18 de agosto.
El 7 de agosto de 1837 varios diputados pidieron medios urgentes contra los facciosos que se habían adentrado por tierras de Castilla. Saltándose el orden de palabra intervino el sr. Castro diciendo “No es el día de hoy de ocuparse de otros asuntos que los que se dirijan a salvar a la Patria” lo que generó repetidos aplausos en las galerías como señala el diario de sesiones. Continuó diciendo que “es vergonzoso que veamos amenazado el lugar mismo donde nos encontramos, en donde se halla la Reina”. Lo primero es la guerra.
- El sr. Fuerte Herrera señala que la facción ha pasado el Ebro, que la capital está desprotegida, que la Patria “está muy en peligro” y las “hordas facciosas están saqueando (…) sin que haya tropas que lo impidan”.
- El sr. Presidente del Consejo de Ministros viene a decir que el gobierno hace lo que puede, que desconoce porqué sus órdenes nos e cumplen y la división de Alcalá no fue reforzada, dejando así paso libre a los carlistas hacia Castilla.
Hay una fuerte discusión en el congreso, se dice que unas provincias han sido más defendidas que otras, que solo hay 4000 hombres en castilla la Vieja y el enemigo a tan solo 12 leguas de Madrid, que hay “ansiedad pública” ante las noticias que llegan, que Segovia y su alcázar han caído en manso facciosas. Se ve miedo, en las cortes y en la calle. Se ataca duramente al gobierno acusándolo de ineficaz torpe débil, descuidado… El diputado Madoz señala que ya no se está en 1833 -36 cuando el enemigo estaba arrinconado, sino que este ha salido de Navarra, y que lo que se necesita es un gobierno fuerte e intransigente con los carlistas.
- El sr. Olózaga tomó la palabra en este caldeado ambiente para recordar que todos los allí presentes tenían que unirse contra el enemigo común: “Yo creo que es llegado el día de que todos los verdaderos amantes de la libertad, prescindiendo de todas las teorías, nos unamos estrechamente en el peligro” que peor son los carlistas a un mal gobierno liberal.
Debido a la cercanía de las tropas carlistas la Regente decretó: “Declaro en estado de guerra el distrito de la Capitanía General de Castilla la Nueva (…) salvas las facultades de las Cortes y el Gobierno supremo, quedan todos ahora sujetos a la autoridad militar”
El 12 de septiembre de 1837 llegaron a las afueras de Madrid las tropas facciosas. D. Carlos estaba “ad portas” con 18.000 soldados. En el diario de sesiones se ve como los diputados preveían un asalto, o por lo menos una asedio, de las tropas carlistas a Madrid. Tras la sesión parlamentaria algunos diputados, como Olózaga, incluso se fueron fusil en mano a los puntos de defensa. En esta sesión se aprobó una proposición del sr. Gómez becerra para dar prioridad al asunto de la guerra. El sr. Gutiérrez de Ceballlos realizó una proposición para que se continuasen las obras de fortificación de Madrid, si hacía falta obligando a los vecinos a trabajar, a lo que se contestó que ya se le había adelantado el ayuntamiento de la ciudad, y que esta se estaba fortificando.

La Expedición Real llegó a las puertas de Madrid pero se retiró ese mismo12 de septiembre. Al parecer la regente había llegado a unos acuerdos con D. Carlos para entregar la ciudad pero finalmente la caída del gobierno de Calatrava hizo que la Regente se chara para atrás. Además la cercanía de las tropas liberales al mando de Espartero impedían al ejército carlista quedarse mucho tiempo en ese lugar, aunque finalmente Espartero les alcanzó derrotándoles en Aranzueque el día 19.


Estos días fueron muy tensos en la capital. El periódico “El eco del comercio” informaba el 13 de septiembre:
ADVERTENCIA. Como en la redacción e imprenta del Eco del Comercio no hay persona que no esté con las armas en la mano ocupada en la defensa de la capital, no es posible dar a nuestros lectores lo que se ha podido reunir en esta página
Por su parte el periódico “El Español” contaba:
En la noche del lunes, a cosa de las once, se empezó a dar aviso a los batallones (…) de la Milicia Nacional, para que acudiesen a sus respectivos puestos, a causa de hallarse inmediatas (…) las facciones de cabrera y Forcadell, considerándolas como la vanguardia del Pretendiente (…) Ya bien entrada la mañana aparecieron las columnas rebeldes sobre las alturas del camino de Ballecas (...) Ni el fuego de las guerrillas no algunos tiros de cañón (….) pudieron atraer las fuerzas contrarias hacia una posición en que fuera posible trabar pelea, hasta que llegada la tarde comenzaron su retirada
Y acaba apuntando:
En medio de la agitación que se advierte en la capital en este día brilla el entusiasmo (…) de su brillante Milicia y guarnición para escarmentar a las hordas del príncipe rebelde si se atreviese a probar sus fuerzas con tan beneméritos ciudadanos. La villa de Madrid presenta hoy el aspecto más imponente y majestuoso: no se ven por sus calles más que ciudadanos armados y en sus rostros brilla el fuego varonil, el fuego que solo se comunica a los pechos heroicos que conocen el precio de defender la libertad. (…) Los enemigos del orden y la libertad se estremecerán ante su vista (…) El enemigo es común (…) y los liberales no cuenten más contrario que uno, uno solo, el enemigo de la libertad, el que quiere arrebatarnos el cetro de Isabel, el que quiere extinguirnos, o reducirnos a la más ignominiosa servidumbre, el rebelde Carlos

Así pues pasó la Expedición Real, la guerra se alejó de Madrid, de las Cortes, los carlistas quedaron cada vez más desgastados, la guerra se tornó definitivamente favorablemente a Isabel II… y la guerra abandonó progresivamente los debates parlamentarios, y ya no influyó como lo había hecho en los años de 1836 y 1837. Pero creo que queda claro con este sencillo y breve trabajo cómo la guerra condicionó el discurso liberal durante este periodo. En 1840 concluía definitivamente esta Guerra Carlista. El estado liberal, aún en construcción, ya estaba asentado, ya no habría vuelta al Antiguo Régimen. 1837 fue un punto de no retorno.


Nota 1: Agradecer la ayuda prestada por los doctores en historia Contemporánea Carmen Frías y Pedro Rújula.
Nota 2: La principal fuente utilizada son los diarios de sesiones de las Cortes.
Nota 3: Las imágenes utilizadas son cuadros del pintor Ferrer Dalmau.