jueves 22 de septiembre de 2011

Zaragoza 1591 - 1593


La Aljafería 1592-93

Entre el 24 de mayo y el 20 de diciembre de 1591 el Reino de Aragón vivió un convulso periodo que ponía fin a un próspero y conflictivo a la vez hermoso siglo XVI. El comercio había enriquecido a comerciantes y nobles aragoneses que construían sus casas-palacio por doquier, la Ciudad de Zaragoza afirmaba por la fuerza sus antiguos privilegios forjándose la enemistad del Reino, se desataban actos violentos entre montañeses y moriscos, el Condado de Ribagorza se sumía en una guerra civil y los bandidos como Lupercio Latrás aumentaban aún más la inseguridad. Toda esta explosiva situación estalló definitivamente con el turbio asunto de Antonio Pérez, antiguo secretario real, que llegó a Aragón perseguido por la justicia castellana. Acogiéndose a los Fueros de Aragón involucró al reino en una disputa contra el rey Felipe II (I de Aragón). Tras dos motines populares en Zaragoza (24 de mayo y 24 de septiembre) el marqués de Almenara fue asesinado, Antonio Pérez huyó y un joven Juan de Lanuza V heredó l cargo de Justicia de Aragón.
El rey ordenó a sus tropas entrar en Aragón aún siendo contrafuero y poner orden. La Diputación del Reino, el Concejo de Zaragoza, el Justicia y algunos nobles armaron a las milicias zaragozanas y salieron al encuentro del ejército del rey Felipe II de Castilla al grito de “viva Felipe I de Aragón” y “vivan nuestros Fueros y Libertades”. No hubo batalla. Las tropas aragonesas, apenas 2.000 hombres mal armados y peor mandados huyeron ante los 10.000 soldados del ejército real.
El Justicia, Juan de Lanuza V “el Mozo” se refugió en Épila y el 19 de diciembre se presentó de nuevo en una Zaragoza ocupada por el ejército de Felipe II. Al día siguiente, sin juicio previo, fue decapitado en la plaza del Mercado. Otros nobles y cabecillas de la rebelión también fueron represaliados. Sus cabezas colgarían de las puertas de la ciudad hasta la visita de Felipe III varios años después.
En 1592 Felipe II convocó unas Cortes aragonesas en Tarazona. Estas Cortes cautivas, a las que ni siquiera asistió el rey que siguió las sesiones desde Ágreda limitaron las atribuciones del Justicia y algunos fueros de Aragón.
A raíz de todo esto Felipe II proyectó varias obras de fortificación de la ciudad de Zaragoza, no tanto para su defensa sino para su sometimiento y control. Finalmente solo se llevó a cabo una reforma para convertir la Aljafería, Castillo de la Inquisición, en algo parecido a una fortaleza cuando no era más que un palacio.
Dejo algunas imágenes de proyectos de fuertes, proyectos de reforma de la Aljafería y planos de la Zaragoza de 1591 -93.




Proyecto de fortificación de la Aljafería





Proyecto de fuerte




Plano de Zaragoza 1592







Proyecto de fortificación