lunes, 31 de diciembre de 2012

Feliz 1213, 1813, 2013…


Como el 2013 no pinta muy halagüeño en cuestiones político-económicas, echemos un vistazo a algunas de las efemérides que se cumplirán en dicho año.
Comencemos por la que para el que escribe estas líneas y muchos amigos suyos será la efeméride del año: el Bicentenario de la reconquista de Zaragoza por las tropas españolas y la Jura de la Constitución de 1812. 


Zaragoza 1813
El 9-10 de julio  de 1813 las tropas de Durán y de Espoz y Mina entran en Zaragoza, el ejército napoleónico vuela una arcada del Puente, y los 400 soldados que el general París había dejado en el castillo de la Aljafería son sitiados por las tropas de Mina, capitulando el 2 de agosto. Zaragoza queda liberada de la ocupación francesa tras 4 años. Poco después es jurada la Constitución promulgada en Cádiz el 19 de marzo del año anterior.
Estos episodios serán conmemorados en el 2013, habiendo una recreación histórica el 2-3 de marzo.

Hace 200 años también sucedieron otras cosas: la batalla de Vitoria donde venció el ejército aliado al del rey José I, o en diciembre la firma del Tratado de Valençay entre Fernando VII y Napoleón, contraviniendo a la Constitución Española y a los tratados anglo-españoles.  




Jueves 12 de septiembre de 1213. Amanece en el Midi francés. Nadie se imaginaba que ese día iba a cambiar la Historia de Francia, Aragón y Europa, cuyo mapa podría haber sido muy distinto… En 2013 se cumplen 800 años de la batalla de Muret en la que inesperadamente las tropas cruzadas de Simón de Monfort derrotaron a las catalano-aragonesas-occitanas de Pedro II, rey de Aragón. 


sábado, 29 de diciembre de 2012

Zaragoza Sitiada

Esta tarde he jugado una partida a "Zaragoza Sitiada" (creación propia del que escribe este blog) con dos amigos: Irene y Dani. Irene y yo componíamos el bando napoleónico y Dani el español (defensor de Zaragoza). 
Ha sido una partida de tres horas de duración  muy épica. A continuación expongo una narración:

"Narración de los heroicos combates que se han dado en la ya Inmortal Ciudad de Zaragoza"

Todo comenzó por el Norte... Las tropas napoleónicas pretendía cortar las comunicaciones de Zaragoza con el exterior y evitar la llegada de refuerzos españoles por todos los medios  Por ello, el primer e indispensable objetivo era tomar el Arrabal. Allí dirigieron sus esfuerzos, logrando tomar el convento de Jesús, eso sí tras numerosas bajas. 


Por otro lado, siguiendo instrucciones del mismo Napoleón, los franceses avanzaron desde Torrero hacia el Reducto del Pilar, encontrándose con una resistencia enconada que les hizo cesar el ataque.


Más éxito tuvieron los imperiales en el ataque de la izquierda, entrando en la ciudad por el convento de Trinitarios. 




Envalentonado, el ejército napoleónico intenta tomar el convento San José y así cruzar el Huerva... Para conseguirlo envía a las tropas polacas, conocidas por su valor en el combate... sin embargo... Los españoles bajo el mando del jefe de Ingenieros Sangenís repelen fácilmente el asalto a los muros de San José.



Por contra, los franceses consiguen tomar el castillo de la Aljafería por sorpresa y ante la mirada atónita de los defensores.


En el Arrabal se recrudecen los enfrentamientos, consiguiendo los zaragozanos reconquistar el convento de Jesús. 


Los generales napoleónicos lo vuelven a intentar en San José. esta vez van más preparados y hacen estallar una mina bajo la posición, la mitad de los defensores vuelan por los aires, se ve la brecha y los atacantes calan bayonetas... pero  tras una dura refriega las posiciones vuelen a su origen. Los franceses no han logrado su propósito, los defensores estallan en gritos de júbilo. 


Al norte del Ebro se recrudecen los combates.


Los franceses salen de la Aljafería en dirección al Portillo. Allí se topan con una heroica defensora llamada Agustina que pretende frenarles. Sin embargo esa noble dama cae en combate y los imperiales se introducen por el Portillo.


De esta forma, los invasores se dispersan por el barrio de San Pablo, amenazando el corazón de la Ciudad.


Y a la tercera va la vencida. Las tropas del Emperador asaltan y toman por fin el convento de San José, "¡Nuestra es la victoria!" exclaman. 


El río Ebro, irregular en su caudal, sorprendió en el fragor de los combates a unos y otros, desbordándose y obligando a paralizar la ofensiva francesa que se dirigía desde Macanaz, San Pablo y Tenerías... 



Una vez pasada la riada, las siempre rápidas tropas napoleónicas se reagrupan en el Arrabal atacando la iglesia de Altabás. Los españoles quedan sorprendidos por el inesperado ataque. Además quedan desmoralizados al conocer las últimas noticias de la guerra: Madrid se ha rendido ante Napoleón. 


En este contexto, los imperiales toman el Arrabal, cruzan el Puente y se sitúan en las puertas de la mismísima Seo de San Salvador, amenazando el Pilar. El pánico cunde entre los defensores que se ven rodeados, no obstante ofrecen enconada resistencia. 


Desde San Pablo y la plaza del Mercado un fuerte contingente francés liderado por el propio Jean Lannes, mariscal del Imperio y ojito derecho de Napoleón, atacan la Real Audiencia, la iglesia de Santa Isabel de Portugal y la Torre Nueva... frente a ellos, los defensores se aglutinan en torno al caudillo Zaragoza José de Palafox. Todos prestos a un épico combate que se salda a favor de los invasores...


Ante esta debacle la confusión se apodera del pueblo zaragozano que se amotina contra sus autoridades, acusándolas de entregar al ciudad  a los franceses. 


Los franceses parecen ya dueños de la Ciudad...


Han ocupado la Seo, la Real Audiencia  el Coso.... los zaragozanos se refugian y atrincheran en los conventos de San Agustín y San Francisco...




Desde San Francisco, los españoles lanzan una contraofensiva que arrasa el Coso y recupera la Catedral. 





Tocan a rebato las campanas de las iglesias zaragozanas. Al oírlo el heroico Pueblo acude a la defensa de sus casas, calles y plazas. En un firme movimiento de ataque, los zaragozanos liberal la Seo de presencia francesa, cruzan el puente y reconquistan el Arrabal. 



Aunque eso no evita que las tropas de Moncey tomen el Pilar, corazón religioso de la Ciudad. Y una vez hecho eso, los franceses vuelven a ocupar la Seo. 



A continuación se suceden una serie de durísimos combates en torno al Puente. Los defensores han recibido refuerzos por la carretera de Barcelona y los imperiales no están dispuestos a dejarles cruzar el río... resuena el eco del cañón, las descargas de fusilería y las cargas de caballería a través del Puente...




Al final, los españoles logran cruzar y otra vez expulsan al invasor del templo catedralicio. 


Se desata una epidemia de tifus...



En el Pilar continúan los combates. Se suceden las explosiones. Los clérigos llevados de su fanatismo religioso lo defienden. 



Entre los dos templos con rango de catedral se enfrentan, sin éxito, las bravas zaragozanas ante el embite de las tropas napoleónicas dirigidas por el insigne Bruno Lacoste, jefe de ingenieros. 



Se suceden ofensivas y contraofensivas por ambos bandos, el Puente, el barrio de la catedral y el Arrabal están teñidos de sangre...





El mando francés recibe nefastas noticias: las tropas de Dupont han sido totalmente derrotadas en la batalla de Bailén. El rey José ordena la retirada si no es posible someter a la ciudad. 




Intentando alcanzar los objetivos, el estado mayor francés lanza una gran ofensiva que doblegué a esos testarudos defensores. Para ello utiliza a las tropas suizas que asaltan a la bayoneta la iglesia de Altabás y cruzan el Ebro. 




 Al final, algunos defensores huyen a refugiarse en el convento de San Agustín, los franceses son dueños de la mayor parte de la Ciudad... pero por la derrota de Bailén son obligados finalmente a retirarse...





jueves, 20 de diciembre de 2012

ÉRASE UN 20 DE DICIEMBRE DE…




1591
Érase que se era un Reino celoso de sus Fueros y Libertades, un Reino de nombre Aragón que miraba con recelo a un rey que estaba como ausente…
Aragón había vivido un hermoso siglo XVI en lo económico y cultural, las riquezas habían fluido, opulentos palacios, casas, patios, e iglesias se habían elevando, trigo, azafrán, y lana eran exportados, e incluso mulas y caballos a la monarquía francesa, a pesar de la prohibición del rey…
Pero no todo era alegría felicidad… nubarrones de crisis política se cernían sobre un Aragón embarrado por duros conflictos sociales… Y es que desde aquel que fue el último siglo del Medievo, los reyes se ausentaron del Reino… ya fuese para marchar de fiesta a Nápoles convirtiéndose en mecenas renacentistas o yéndose a la árida Castilla, donde eran más gente y aún tenían posibilidades de expansión ante el moro nazarí… Aquí quedaron primero lugartenientes generales, como al reina María de Castilla que fundó el Hospital de Nª Sra. De Gracia,  y luego, virreyes… que bueno, mientras fueran regnícolas  y no estorbasen… pues oye… Pero véase que hubo cierto rey, con no muy buena fama entre holandeses calvinistas, franceses hugonotes, ingleses anglicanos y luteranos del Sacro Imperio… que estaba por la labor de meter baza colocando a foranos en cargos del Reino… y eso no, no señor. ¡Contrafuero! Gritaron, es decir, contra la Ley. ¿No bastaba ya con soportar al odioso Santo Oficio que violaba todos las Libertades habidas y por haber? ¡Cuántos Pedros de Arbués habrían de ser asesinados al grito de Contrafuero! Ausencias, transgresión de leyes… Y en lo social, ¡uy que movidito siglo XVI! Bandoleros de película como Lupercio Latrás, la Ciudad de Zaragoza “haciendo amigos” con su abusivo Privilegio de los Veinte, y montañeses y moriscos escabechándose sin cuartel… vamos hervidero majo majo…
Y la guinda la puso un liante, el liante que prendió fuego al polvorín. Recibamos con redoble de tambores a la estrella, la más intrigante de los intrigadores, cizañero, liante e interesado, quién puso en bandeja a herejes ciertas leyendas negras… ¡Antonio Pérez!
Y se lió parda. Antonio Pérez, era Secretario Real de Felipe II de Castilla, allá en la villa de Madrid, Corona de Castilla. Una conspiración que s ele fue de las manos, un doble juego fallido, un asesinato chapucero… y tal… y bueno acabó con sus huesos en las cárceles reales.  Dicen que travestido consiguió huir de ellas, y por aquello de que el reino de Aragón era tierra de Libertades (depende para quién) se vino a hacer turismo, entrando por Calatayud para pasar luego a Zaragoza, la capital, que debía ser le habían dicho tenía una Puerta de Toledo y Cárcel de los Manifestados muchísmo majas de ver. Eso sí, a la Aljafería no quería ir de visita, se ve que por entonces los domingos la entrada no era gratis y había que pagar.
Una vez aquí, Antonio, que de tonto no tenía un pelo nos dejó el muerto… bueno, no adelantemos acontecimientos. Se acogió al Privilegio de Manifestación, una especie de presunción de inocencia que daba garantías legales a los presuntos delincuentes, cosa única en el mundo que teníamos por estas tierras en aquellos tiempos, para chulos nosotros. Matizar que solo se podían “manifestar” siervos de realengo o señorío (jurisdicción) eclesiástica, los siervos de señores laicos no (la mayoría) que eran unos pringaos, esos eran los más puteados de toda Europa Occidental.
El caso, acogiéndose a la Manifestación, a Antonio Pérez, que en Aragón no había cometido delito alguno, el rey de Castilla, o sea Felipe II no podía tocarle ni un pelo. Si eso, que Felipe I de Aragón pusiera en marcha los mecanismos legales aragoneses para perseguirlo, eso sí, con garantías. Parece ser que el rey Felipe no comprendió bien estas minucias legales y se lo tomó un poco mal. Acusó a Antonio Pérez de todas las herejías habidas y por haber para que la Inquisición, siempre tan querida en Aragón, se lo llevase a la Aljafería. Para comprobar que todo fuese bien, mando a Zaragoza a  su amiguico el conde de Almenara.
Las cosas se torcieron un poco. El 24 de mayo de 1591, el pueblo zaragozano, instigado por los “Caballeros de la Libertad” (unos flipaos de los Fueros), se amotinó acuchillando a Almenara e impidiendo que se sacara a Antonio Pérez de la cárcel de los manifestados.  El verano fue tenso. El 24 de septiembre, Felipe, lo volvió a intentar…pero nuevamente, hostias en las calles, y Antonio Pérez, entre un arcabuzazo por allí un “Vivan los Fueros” por allá… corrió y corrió, y llegó a la monarquía francesa. Adiós Felipe II, ahí te quedas, y aragoneses os coméis el marrón que yo no sé  nada.
Se ve que a Felipe II aquí ya s ele hincharon las narices cosa buena. Y mandó al ejército real con 10.000 hombres a poner orden en Aragón. Entraron por Tarazona. Eso era una invasión de un ejército extranjero en toda regla. Contrafuero dictaron, contrafuero gritaron desde Aragón. Creyeronse que con un papel e invocando la ley frenarían los cañonazos…
El recientemente nombrado (cargo heredado en sí) Justicia de Aragón, Juan de Lanuza V “El Mozo”, apremiado/aconsejado/amenazado (elíjase la opción que se quiera) hubo de ponerse al frente de las tropas del Reino (milicias zaragozanas, apenas 2000 hombres) junto a otros nobles para defender Aragón de la invasión. Se ve que llegaron a Utebo gritando “¡Viva Felipe I de Aragón muera Felipe II de castilla! ¡Vivan nuestros Fueros y Libertades!”, y al oír acercarse al ejército real…pusieron tierra de por medio, huyendo sin pegar un tiro ni medio.
Juan de Lanzua se refugió en Épila e hizo como que todo lo sucedido no iba con él. Un buen día, el 19 de diciembre, decidió aparecer por Zaragoza, se ve que quería celebrar las navidades con la familia o algo, y conforme entraba en al ciudad era apresado. Si es que hay que ser ingenuo y cenutrio… Y sin mediar juicio… el 20 de diciembre de 1591 fue decapitado en la plaza del Mercado.  Y así pues Juan de Lanuza perdió la cabeza…
Varios nobles e infanzones, cabecillas de la revuelta/rebelión/alteraciones de 1591 fueron ajusticiados y sus cabezas expuestas en las puertas de Zaragoza…hasta que años después Felipe III dio permiso para retirarlas.
En las Cortes (secuestradas) de Tarazona de 1592 Felipe II recortó (mira, como Rajoy) algunas Libertades de Aragón, amansando al Justicia. 120 años después otro Felipe, el V sí que arrasó con los Fueros. Pero esa es otra divertida Historia…
...20 de diciembre de 1591. Juan de Lanuza V "el Mozo", Justicia de Aragón es decapitado en la plaza del mercado de Zaragoza

Esta es la justicia que manda hacer el rey nuestro señor a este cavallero por traidor y que levantó bandera y otros aparatos de guerra contra su rey y señor natural. Y por conmovedor alborotador de esta ciudad y las demás universidades y partes de esta Corona de Aragón. So color de libertad. Le manda cortar la cabeça y confiscar sus bienes y derribar sus casas, fortaleças y castillos” Pregón publicado en la ciudad de Zaragoza en diciembre de 1591 por orden de Felipe II de Castilla, I de Aragón




20 de diciembre de 1808. Los franceses se presentan de nuevo ante Zaragoza. Comienzo del Segundo Sitio. 

"El 20 de diciembre por la tarde, las tropas francesas aparecieron a la vista de Zaragoza. El mariscal Mortier avanzó por la orilla derecha del Ebro con la división Suchet y se apostó en San Lamberto, a una legua de Zaragoza, mientras que la división Gazan se dirigía por la orilla izquierda hacia Zuera y Villanueva" Jean Belmas "Los Sitios de Zaragoza vistos por un francés"
 
"Muy por la mañana se supo que los enemigos habían llegado a las inmediaciones de santa Bárbara y que intentaban pasar a Torrero para ocupar aquellas alturas, con cuya novedad se mandó alarmar las tropas y que salieran a defender dichos puntos" Faustino Casamayor "Diario de los sitios de Zaragoza"

Y es que por si no hubo bastantes dosis de destrucción y heroísmo con el Sitio veraniego, las tropas de Napo volvieron para Navidad, como el del anuncio de  turrones “El Almendro”. Un Segundo Sitio en el que los combates urbanos adquirieron una inusitada relevancia como nunca se había visto, una feroz lucha casa por casa, mil explosiones, y el enemigo más terrible, el tifus, con el que no se podía combatir. En dos meses se escribieron épicos episodios de una Ciudad Inmortal, en el contexto de una Guerra y una Revolución Liberal.



1836 ¡Qué bien me lo paso con estos liberales decimonónicos!
El Eco del Comercio, periódico liberal progresista,  nos cuenta el 20 de diciembre de 1836 que…:
Cerca de Lérida, el 15 de diciembre, la facción de Grisset había sido derrotada por el brigadier Iriarte, gobernador de Tarragona.
Que las tropas carlistas de Gómez, a quienes se suponía en Andalucía estaban en la sierra de Sigüenza… jodo petaca, se teletrasportaban estos carlistas o el ejército isabelino dejaba que desear…
La Diputación Provincial de Toledo disponía que cada pueblo fortificase un lugar donde resguardarse en caso de que apareciesen los carlistas…
De Sevilla partieron presos facciosos hacia Cádiz escoltados por las compañías del primer batallón de Andalucía al mando de Francisco  Luna.
En las Cortes se debatía el artículo 3º del dictamen de la comisión de constitución…. Íbamos a reformar la Constitución de 1812, dijeron, pero se les fue de las manos y en junio de 1837 ya no la reconocía ni su padre (Agustín Argüelles que aún andaba por ahí contando batallitas del 08, 12, y 23…). Ese artículo por cierto versaba sobre la sanción de leyes pro parte del rey.
El Eco del Comercio también recogía un resumen de la sesión de las Cortes del día anterior, el día 19.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Gótico turolense del XV


Esta mañana he estado de visita  por Teruel, en mi viaje entre la capital del Reino de Valencia y la cabeza del Reino de Aragón. He visitado el  Museo de Arte Sacro de Teruel donde se pueden contemplar varias tablas góticas en las que ver el vestuario del siglo XV, tanto civil, militar y clerical, os dejo algunas fotos: 


Cortesanas.

San Miguel como un caballero bajomedieval. 


Ricohombre. 


Niño fajado por madrina o matrona. 


Clérigos de alto rango. 


Nobles damas.