miércoles, 24 de diciembre de 2014

24-25 de diciembre: efeméride de la batalla de Luchana

    

La noche del 24 de diciembre de 1836 fue un momento decisivo y mítico en la Primera Guerra Carlista: tuvo lugar la batalla de Luchana. La guerra civil había comenzado en 1833, enfrentándose en ella la Revolución (liberal) y la Contrarrevolución (absolutista) con la excusa de los derechos dinásticos de Isabel II y el Infante D. Carlos. En el otoño de 1836 Bilbao estaba asediada por las tropas carlistas y pedía ayuda desesperadamente. Finalmente, Espartero al frente del ejército isabelino, acudió a liberar Bilbao. El ataque sobre las posiciones carlistas se realizó la fría noche invernal del 24 al 25 de diciembre. Tras duros combates, la victoria se decantó para el bando isabelino. A la mañana siguiente, el 25, Espartero entraba en una Bilbao liberada del cerco carlista.

Voy a describir mejor los hechos de aquella épica jornada siguiendo la Tesis Doctoral del historiador de Luis Garrido Muro, transcribiendo pasajes de la misma (pp. 110-123). La refrencia completa de la misma es: GARRIDO MURO, Luis, El nuevo Cid. Espartero, María Cristina y el primer liberalismo español (1834-1840). Tesis doctoral dirigida por Carlos Dardé Morales, Universidad de Cantabria, diciembre 2012.

En noviembre, en Bilbao, los rigores del sitio se acrecentaban. A comienzos de diciembre, la guarnición comunicaba por telégrafo óptico que “faltan víveres. Bilbao necesita pronto socorro” y poco después “faltan víveres, pólvora, pan o galleta; la guarnición desalienta; la población sufre mucho: los enemigos conducen artillería a Bilbao: Bilbao necesita pronto socorro, muy pronto o perece”.

El grueso del ejército del Norte al mando de Espartero se encontraba acantonado en Portugalete desde el 26 de noviembre, le faltaban suministros. Levantar el sitio de Bilbao suponía tomar las baterías carlistas de los montes de San Pablo y de Cabras a cuyos pies estaban los ríos Azúa y Sacedón en confluencia con el Nervión. Espartero atacó finalmente por el destruido puente de Luchana, centro de la línea enemiga. Ocho compañías de cazadores embarcaron la tarde del 24 de diciembre a bordo de 28 lanchas bajo protección de cañoneras inglesas. El coronel Maylols protegió el desembarco junto al puente de Luchana. La cañonera Constitución fue la primera en llegar. Entonces comenzó a nevar. Cazadores del regimiento Zaragoza se apoderaron de un cañón de a 4 instalado en el muelle, el resto del contingente desembarcó y los carlistas se replegaron. Los hombres de Oráa reconstruyeron el puente de Luchana en tan solo hora y media bajo el fuego de fusil carlista. La determinación liberal prosiguió con al difícil toma de las fortificaciones en los montes de San Pablo y Cabras. Una compañía de granaderos de Soria se apoderó de la primera batería carlista al grito de “¡viva Isabel II!”, la segunda cayó por tres compañías de la Guardia Real. Contraataque carlista desde la cima, disparos a quemarropa, cadáveres en el suelo… impresionante tormenta de agua y granizo que obliga a parar el combate. Espartero se hallaba postrado en su jergón aquejado de una fuerte cistitis, había delegado en Oráa. A las 11 y media de la noche este se presentó en busca de instrucciones, el ejército estaba estancado a media ladera, las cargas a bayoneta calada se sucedían sin avances. Espartero montó en su caballo y se dirigió al campo de batalla. Alrededor de la 1 de la madrugada, ya día 25, Espartero estaba en las faldas del monte de San Pablo. Su intención era lanzar un ataque con tropas de refresco más tarde pero el corneta se equivocó de toque y en vez de repliegue tocó ataque. Los liberales se lanzaron en bloque a la carga a la bayoneta animados por la presencia del general. Los carlistas abandonaron sus trincheras y se refugiaron en el fuerte de Banderas. Espartero se puso al frente de los cazadores de Extremadura y al grito de ¡viva Isabel II y la libertad! Emprendió la última carga a la bayoneta: “La noche de este día está destinada para cubrirnos de gloria (…) Marchemos, pues, al combate: marchemos a concluir la obra, a recoger la corona de laurel que nos está preparada” había arengado. Oráa cargó por el flanco izquierdo. 
A la salida del sol, la victoria era suya. Bilbao estaba salvada. Espartero entró en Bilbao a las 8 de la mañana del día de Navidad acompañado de un repique general, “Los habitantes de esta segunda Zaragoza, fieles a la más justa de las causas, vivirán eternamente en la memoria de la España libre” dijo en su alocución a la guarnición, Milicia y habitantes.



El país enloqueció de alegría al saber la noticia. El ministro de la Guerra leyó el parte de guerra en las Cortes el 2 de enero de 1837. Joaquín María López aprovechó para pronunciar uno de sus mejores discursos: “Con tales jefes y soldados, señores, nada es imposible, nada es difícil; se hace cuanto se quiere, se manda al destino, y se escala hasta el cielo”. Política conmemorativa del gobierno: título de muy noble y muy leal a Bilbao, el de excelencia a su ayuntamiento, y una cruz a la guarnición. También se sufragaría la reconstrucción de los edificios, una pensión para viudas y huérfanos y erigir un monumento. Se cantaba una copla al son del Himno de Riego: “en el día y la noche más cruda/ que se ha visto en el siglo presente,/ nuestro ejército bravo y valiente/ en la lid demostró su valor./ Con la nieve, granizo y ventisca/ y las balas que a un tiempo silbaban,/ los sufridos guerreros luchaban/ con bravura y patriótico ardor.” Hubo una avalancha de donativos a viudas y huérfanos de Bilbao. Gil y Carrasco escribió los siguientes versos: “los hijos de los libres combatían/ de la inmortal Bilbao sobre los muros:/ los hijos de los siervos sucumbían/ dentro del foso reluchando oscuros”. En Madrid se inauguró la plaza de Bilbao coincidiendo con la conmemoración de la Constitución de 1812, en marzo. En todas las iglesias de España  se celebraron el 6 de febrero de 1837 solemnes exequias por los muertos en Bilbao en las que el clero liberal derrochó recursos bíblicos para glorificar el episodio. 




Escribe Luis Garrido “La batalla de Luchana fue mucho más que el encuentro más decisivo de toda la guerra carlista. Todo lo sucedido entre el descenso del Nervión y la entrada en Bilbao constituyó un verdadero drama romántico representado ante los ojos de la Europa entera”. El escenario con ruinas, nevado, el valiente héroe de origen humilde –hijo de un carretero- y cuyo nombre era casi desconocido… Tras Luchana, Espartero no volvió a ser el mismo, la victoria le había lanzado a la leyenda. Antonio García Gutiérrez puso en escena en 1837 un drama inspirado en este episodio El sitio de Bilbao que finalizaba con un miliciano gritando “¡Viva la libertad!¡viva Espartero!”. Garrido Muro sentencia que “El crédito logrado por Espartero aquél día le duró toda una vida”.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Historia y Patrimonio: usos y difusión

Propuesta que he realizado en el "programa colaborativo" de Ganemos Zaragoza:


Zaragoza es una ciudad con una larga Historia de más de 2000 años en los que por aquí han pasado diversas culturas, dejando todas ellas su impronta en el entramado urbano, en la cultura e identidad de la ciudad y sus habitantes. 

El legado patrimonial de la ciudad es abundante aún hoy día, y eso a pesar de los numerosos cazurros y especuladores consentidos -o a veces, eran los mismos-  por las autoridades municipales. Podemos remontarnos al siglo XIX cuando las autoridades en vez de restaurar la ciudad devastada por la Guerra de Independencia se dedicaron a destruirla más, para después, especular con los suelos de antiguos conventos. No bastó con ello, arrasaron las doce puertas de la ciudad. Aunque lo más sangrante fue el derribo de la popular y única Torre Nueva en 1892, monumento de incalculable valor y muy querido por los zaragozanos, derribado por el interés de la oligarquía zaragozana más rancia. A partir de entonces todo fue a peor en el siglo XX. Con la extensión de la Plaza del Pilar bajo el franquismo cayeron varias casas-palacio renacentistas y poco después desaparecieron iglesias mudéjares y la antigua Universidad. Con la llegada de esta democracia, las cosas deberían haber cambiado, pero con la nueva remodelación de la Plaza del Pilar el Foro y templo romano acabaron en las escombreras... 
Ahora es el turno de Averly -la fundición decimonónica de la que han salido cientos de esculturas- que espera la sentencia ejecutoria de su derribo... No podemos consentirlo. No más destrucción de nuestro Patrimonio, de nuestra Ciudad. Y junto a Averly hay más. No son pocos los edificios históricos -por ejemplo, ahora pienso en el Palacio de Fuenclara, en pleno centro, con la facha restaurada pero un interior vacío- que bien de propiedad municipal o bien en manos privadas están abandonados a su suerte, con riesgo de ruina y sin ningún uso. Y no será porque la Historia zaragozana es pobre o sobran instalaciones de diverso tipo. 
Por tanto, debería tenerse presente un plan de actuación con todos los edificios históricos que aún hay en la ciudad:
 1º SALVAR EL PATRIMONIO: Evitar su desaparición con una legislación que lo proteja.  si está ne manos privadas que sea comprado por las instituciones si es preciso. 
2º AFIANZARLO: Restaurar y conservarlo. Dotar de medios para que puedan ser espacios "vivos". 
3º DIVULGARLO. El Patrimonio es nuestro, es de todos. La primera función de un edificio histórico bien podría ser la de museo o centro de interpretación, pero también podría ser habilitado como biblioteca pública, sala de estudio, centro cívico etc. Eso sí, siempre serían un pedazo de Historia, y la Historia ha de ser conocida, compartida y debatida más allá de libros y sesudos debates entre historiadores "profesionales", porque de ella se aprenda y la Ciudadanía comprende así mejor como funcionan y de dónde vienen las cuestiones del presente para sí proyectarse en el futuro. Una forma vistosa de divulgación histórica y puesta en valor del Patrimonio y la Historia es la recreación histórica. Ésta es llevada a cabo por aficionados y asociaciones culturales sin ánimo de lucro que se autocostean vestimentas de diversas e´pocas tras investigar la Historia. En nuestra ciudad existen por lo menos asociaciones recreadoras de época romana, medieval, del siglos XVIII y del XIX. Los eventos de recreación pueden además atraer visitantes, promocionándose así la ciudad de cara al exterior y dinamizándose la economía local puntualmente. En Zaragoza ya hemos tenido recreaciones de 1710, 1808... y de Augusto... En esta última, en vez de contar con asociaciones locales sin ánimo de lucro, el ayuntamiento contrató (a saber por cuánto) a empresas privadas de fuera... El caso es que, la Historia el Patrimonio zaragozanos son suficientemente ricos como para, a bajo coste económico y con positivas repercusiones, pudieran organizarse este tipo de eventos. No podemos renunciar a ninguna parte de nuestra Historia que nos forja como Ciudad y como Ciudadanos: íberos, la Roma Imperial -aún conservamos sus sillares-, visigodos, Carlomagno ad portas, la esplendorosa taifa andalusí de Saraqusta -no hay más que ver la Aljafería-, la conquista aragonesa-navarra-francesa de la ciudad en 1118, la Zaragoza que conquistaba Fueros y Privilegios a la Corona en el siglo XIII, la angustiada Zaragoza de la Guerra de los Dos Pedros en el XIV -aún conservamos las murallas de entonces-, la Zaragoza que veía coronaciones de reyes de la Corona de Aragón en la Seo, la rica Zaragoza renacentista de los Zaporta -Patio de la Infanta- que se rebelaba contra el rey Felipe en 1591, la Zaragoza en crisis del XVII que vio morir a Baltasar Carlos -esperanza de la Monarquía e los Austrias- en el palacio arzobispal, la Zaragoza que perdió sus privilegios en 1710 pero que vivió la Ilustración en el XVIII, la Zaragoza de la épica de 1808-09 que asombró al mundo -aun a costa de arruinarse- y  cuyo mito pervive, la Zaragoza revolucionaria (liberal radical) del siglo XIX que aclamó a Riego y Espartero o echó al arzobispo absolutista y derrotó a los carlistas, la Zaragoza industrial y cenetista de comienzos del siglo XX que fue la ciudad con más huelgas del país, la Zaragoza republicana que sucumbió y fue reprimida en 1936, la franquista y la actual...Rica es la Historia de nuestra Ciudad, se merece, nos merecemos, disfrutarla."



Daniel Aquillué




martes, 2 de diciembre de 2014

"OS EQUIVOCÁIS" por Carmelo Romero

"OS EQUIVOCÁIS" por Carmelo Romero

"Os equivocáis. Y os equivocáis rotundamente aunque hasta hace cuatro días como quién dice parecierais los más sesudos, los más razonables. Y la prueba de vuestra equivocación es que habéis renunciado a lo más preciado de la razón, los argumentos, y para sustituirlos tan solo por improperios.
Competéis en exabruptos y descalificaciones de lo que apunta posible y nuevo porque no tenéis, o no encontráis, bases argumentales ni para defender lo existente ni tampoco para gestar proyectos ilusionantes sobre las bases, al menos, de lo establecido.
Os domina el miedo. Y vuestro miedo lo queréis convertir en pánico colectivo sin daros cuenta de que ese pánico ya está, hace tiempo, instalado en muchos y es el que les ha llevado a intentar gestar algo nuevo llamado Esperanza y apellidado Colectiva.
Os equivocáis al no daros cuenta de que vuestro miedo es a vuestra posible pérdida de status y, en cierto modo, de poder, del pequeño poder de vocacionales mandarines, cuando el pánico acumulado por muchos es de otra índole. Una índole mucho más profunda, más arraigada, más dolorosa e inaguantable, pues responde a la pérdida del trabajo, del salario, de la comida, de la casa, de los hijos, lanzados, no cómo derecho sino como obligación, a la emigración y al paro.
Os equivocasteis al pensar que ese pánico no iba a generar esperanzas nuevas y nuevos proyectos que necesariamente, para serlo, tenían que socavar lo existente. Y os seguís equivocando cuando tan solo oponéis como última trinchera el miedo. Un miedo a un futuro que ora tratáis de vestir de bolivariano, cubano, etarra, iraní, camboyano y bolchevique, ora de asambleario, demagógico, populista, inviable, utópico y ausente de programa. Un miedo, el vuestro, simplemente y en definitiva, a que, apochado lo viejo y sin capacidad ya para regarlo, se alumbre algo nuevo.
Encontraréis, bien lo sé, más metralla dialéctica para atacar las nuevas esperanzas y hasta es posible que por ello seáis, o sigáis siendo, recompensados. Pero os equivocáis, os seguiréis equivocando, si creéis que esa metralla tiene algo de ilusión y de futuro y, por tanto, de efectividad. 
Os equivocáis, sesudos varones de antaño y profetas hoy de apocalipsis, al no daros cuenta de que para muchos ese infierno que anunciáis para el futuro ya es, desde hace días, su infierno del presente.
Os equivocáis –los equivocados, en mi opinión, sabéis mejor que nadie de quiénes hablo-, pero, los más picaros al menos, no os preocupéis en demasía porque, llegado el caso, tendréis la habilidad suficiente para encontrar cómodos espacios si llega a alumbrar un nuevo sol. Y no precisamente, a vuestra acomodación en los espacios “al sol” me refiero, los lunes."
Palabras de Carmelo Romero Salvador, publicadas en su facebook (2-12-2014). 

"Isabel" y Fernando, serie histórica, maquiavelismo y sobredosis de épica




"Tan extranjero es el aragonés como el borgoñón" Marqués de Villena, noble castellano.
"O gana Felipe o gano yo" Fernando V de Castilla, II de Aragón.

Esas dos han sido frases del último capítulo de la serie "Isabel" de TVE. 

Épico final con escenas espectaculares de Isabel.
Broche de oro a tres magníficas temporadas.
Espléndida serie, no la comparéis con bazofias como "Toledo" o "Hipania" ya que "Isabel" está a la altura de "The White Queen", "Los Tudor", "Los Borgia", "Roma"... y qué narices, me ha gustado más que todas esas.
Como historiador, como amante de la Historia, como telespectador, como aragonés también, me ha gustado un copón. 
Rediós que buena serie ¡qué pedazo de serie!!!

Sí, faltaban perricas para batallas, fallaba el vestuario y había alguna licencia romántica decimonónico... pero ¡qué nivel de serie! Se le perdonan esas cosillas por la epicidad de cada capítulo, la intensidad de cada escena, las brillantísimas actuaciones de un elenco grandioso.
Ahora, esperemos que prosigan la herencia de "Isabel", lo merece y lo agradeceremos. ¡Si a la muerte de Isabel viene otro juego de tronos! ¡con más maquiavelismo aún! Felipe I, Juana I,Cisneros, Fernando el Católico, Germana de Foix... 
Dios... ¡quiero más! 


Pd.: Fernando ha sido puro Maquiavelo en cada capítulo. Sublime. 

domingo, 23 de noviembre de 2014

Una de reflexiones de esta semana...

1

Estaba pensando yo tras una fructífera conversación en torno a un café…
El PP es neoliberal.
UPyD y Ciudadanos son liberales.
El PsoE es socioliberal.
Podemos es socialdemócrata (e IU, aunque se definan como comunistas…)

Para el primero la Constitución es sagrada, aunque en su día AP no estuviera conforme con ella. Eso sí, solo para lo que les interesa, sus beneficios, porque no dudan en violarla para entregar la soberanía nacional de los españoles a los intereses del capitalismo financiero especulativo causante de la crisis.
Los segundos, hablan de regeneración, y no habiendo tocado poder, bien podrían tener esa legitimidad a pesar de algún lastre del pasado (en UPyD concretamente). Eso sí, hablan, en todo caso, de reforma constitucional. Lo que deberían ir pensando es en participar en el Proceso Constituyente, cuando este se abra.
El tercero, que ya ni recuerda lo que es la socialdemocracia ni el keynesianismo, ni que significa la S y la O de sus siglas, habla de reformar la constitución pero, para una cuestión: Cataluña. Luego por la boca pequeña hablan de otras cosas. Cataluña para un federalismo asimétrico. Eso ya lo tenemos, y no sé si algo asimétrico es equitativo… ¡ah! Y por supuesto, tienden a olvidar que pactaron con nocturnidad y alevosía con el neoliberalismo feroz para violar la Carta Magna en agosto de 2011.
Los últimos (que serán los primeros) hablan ya, abiertamente, de Proceso Constituyente. Ahí la ilusión, ahí las esperanzas. Su programa que algunos hacen que aterrorice, es, en realidad algo de sentido común, puesto en práctica en Europa Occidental y Estados Unidos desde la Posguerra a 1973. Ni bolivariano, ni imposible. Real y factible, vía de salida de una crisis de un capitalismo cuesta abajo y sin frenos –que por el camino va a atropellando a toda la Ciudadanía- como aquél de 1929, o peor. Abrir un proceso Constituyente significa hablar todo, votar todo, más Democracia, alternativas.
Ahora un problema, comparto la preocupación que me acaba de transmitir Ramiro T.... No sé si Podemos va a sacar la mayoría absoluta o se va a quedar cerca...
Sonriamos, el futuro es nuestro, de la gente.

2

¡Ay! Susana Díaz que ves ilegalidades en legalidades ajenas y no ves ilegalidades en tus cercanas corrupciones...
Qué continúe el surrealismo...

3

Oye, me estaba acordando yo ahora de un expresidente de comunidad autónoma dando clases de ética o algo así en una universidad, o de un presidente que da ruedas de prensa sin preguntas a través de una tv de plasma, o de varias ministras que en su puta vida han trabajado o estudiado (o al menos no lo demuestran porque no saben ni hablar), o también de una ex presidenta que tiene unos terrenos por los que casualmente pasa un AVE, o de un presidente de diputación al que casualmente le toca la lotería muchas veces, o un ex presidente sentado en consejos de administración de empresas que privatizó, o de un ex ministro de economía que estafó a media España, o de un actual ministro que estaba en Leman Brothers -causante de la crisis-, o de una alcaldesa de cierta capital que no sabe hablar en inglés etc etc etc

4

"Un verdadero neoliberal nunca acepta ayudas de nadie, ni de papá Estado ni de papá herencia"  Ramiro T. "Y renuncia a sus derechos laborales" añade Xavier G. 

5

Señala Pablo A.:

"Es un poco trasto lo de analizar el "affaire Errejón" con la mitad de la concurrencia salivando ("les tenemos", "les tenemos") y la otra mitad desconcertada o cerrando filas en torno a un chaval cuyo mayor delito por ahora ha sido el no haber visto venir que este asunto le iba a rebotar a la cara.
Y digo trasto porque ya haya el amigo Errejón o no currado hasta las diez o hasta las once en su proyecto, ante quien tendrá que responder será su grupo investigador y no ante un país de cuarenta millones de almas (en mi contrato de becario pone algo así, que antes de ser llevado a la guillotina por tirar vuestros impuestos alguien con un poco de idea tiene primero que evaluar si he cumplido lo que se me exigía o no, al margen de que lo haya hecho en mi despacho o en la China popular -que por cierto, una cosa es ser negligente en un trabajo y otra robar desde él a troche y moche-).
Claro que si lo que se pretende decir es que la Universidad española es chanchullera y ya está, para eso no hacía falta tanto alboroto. Nada no es chanchullero a día de hoy en este país y sin embargo sigue habiendo gente honrada que cumple. Para diferenciar lo uno de lo otro hará falta un análisis de conciencia colectivo realizado por todos los ciudadanos y todos los partidos políticos, porque la caza de brujas está muy bien para sacar a los instintos a pasear un rato pero para regenerar un país a base de fuego ni nos llega la leña ni hay a día de hoy una mano inocente en el gobierno que pueda permitirse el lujo de prender esta pira.
Y dicho ésto, qué sabré yo lo que hace o deja de hacer Errejón, y a partir de cierto punto, qué me importa y por qué tengo yo o nadie que no pertenezca a la relación contractual descrita que poner o quitar la mano en este fuego que tan convenientemente nos ponen delante y en el que pretenden calcinar no sólo a Podemos (que si llegara el día en que esto deba pasar ya pasará), sino a nuestras reivindicaciones más profundas y sentidas.
Pues va a ser que no."

jueves, 20 de noviembre de 2014

Ganemos Zaragoza, por Zaragoza, por los zaragozanos y zaragozanas



Quienes me conocen saben de buena tinta que me defino y soy un auténtico "chovinista" zaragozano, que quiero a Zaragoza, a esta Inmortal Ciudad, con toda mi alma y mi corazón. Como siempre digo lo que pienso y hablo mucho de lo que pienso, no es desconocido que en mi mente han fluido y fluyen mil ideas y proyectos para mejorar Zaragoza.
Pues bien, hoy he visto mi proyecto de Ciudad plasmado en los brillantísimos discursos de los portavoces, integrantes y simpatizantes de la plataforma "Ganemos Zaragoza".

Zaragoza ha sido conquistada muchas veces en su Historia bimilenaria pero aunque conquistada, Zaragoza, nunca se ha rendido y nunca ha sido ganada, ganada por la Ciudadanía, por sus Ciudadanas y Ciudadanos. 

Lo que he vivido hoy, lo que han dicho hoy los portavoces de "Ganemos Zaragoza" lo resumiría en tres palabras: CIUDADANÍA, MUNICIPALISMO, ESPERANZA.

Ha sido un acto tremendamente emotivo e ilusionante, con muchísima gente, con muchas voces, con muchas esperanzas. 

¿Y que proponen estos de "Ganemos" organizados "desde abajo"? Pues, a falta de definir aún el programa, cosas de sentido común. Dos conceptos comienzan articulando su -nuestro, el de Zaragoza- proyecto: Ciudadanía y Municipalismo. ambos provienen del siglo XIX -aunque ahora se olvidan-. Una conlleva Derechos y la otra es su plasmación práctica en el ámbito local, el más cercano y tangible. Ambas cuestiones nos llevan a la siguiente afirmación: decidir todos sobre todo. 
Más concretamente, cuestiones que los últimos gobiernos municipales no han hecho: favorecer al pequeño comercio en vez de a grandes superficies comerciales (que además son foco de corrupción: PLAZA p. e.), nada de obras faraónicas y sus corruptelas derivadas (sobrecostes millonarios, comisiones etc.), poder de decisión vecinal (y no solo para votar el color del Puente Hierro), favorecer la Cultura y defender el Patrimonio (y que no se especule y derribe Averly, p. e.), municipalización de servicios públicos (privatizados son más caros, explotan a sus trabajadores y dan peor servicio a la Ciudadanía), consolidar los barrios y la Ciudad (hay 50.000 pisos vacíos y familias sin techo) en vez de crear barrios fantasma...


Espero, con todas mis fuerzas, que ganemos Zaragoza, será positivo para todos.
Si amas Zaragoza, si quieres tu Ciudad, para las próximas elecciones municipales vota "Ganemos Zaragoza".

-

Nota 1: En definitiva, un proyecto de Ciudad al que ya solo le falta proponer reconstruir la Torre Nueva para que yo vaya dando brincos jaja

Nota 2: En los discursos han mencionado la Comuna de París de 1871, los 6 títulos de Zaragoza (M.N., M.L., M. H., S. H., M. B., I.) y los movimientos juntistas del siglo XIX español. Imaginaos lo que me he podido emocionar jaja
-
Daniel Aquillué

"Zaragoza no se rinde"

"A Zaragoza la defiende su gente"

Zaragozanos, ¡ganemos Zaragoza!

-

http://ganemoszaragoza.com/




sábado, 15 de noviembre de 2014

Acerca de Blas de Lezo



No sé que me resulta más digno de estudio: la apropiación que hacen de Blas de Lezo y su gesta de 1741 algunos sectores concretos o la utilización que hacen de repente otros sectores nacionalistas, en este caso catalanes, del mismo incidiendo que ¡oh, vaya! estaba en 1714 en la Guerra de Sucesión combatiendo a "catalanes" -para ser correctos, austracistas de todo territorio-.
Más allá de recordar aquél episodio histórico de 1741, épico desde nuestra visión nacionalista española -y más por ser frente a unos ingleses que crearon un imperio en que no eran precisamente hermanitas de la caridad ni con extranjeros ni con propios-, contextualicémoslo:


Y añado algo más, ahora que estaba yo pensando en el largo plazo.... ¿Y si a Blas de Lezo lo vemos como algo más que como alguien que luchó por el Rey de las Españas??? ¿Por qué no verlos como alguien que frenó temporalmente el desarrollo del imperialismo capitalista anglosajón que tantos daños causó ala Humanidad???? Me explico. Desde fines del siglo XVI, las élites inglesas habían iniciado un desarrollo de un capitalismo feroz basado en la expropiación de los comunales y en la proletarización de los campesinos. Con la Guerra de Sucesión, esos mismos capitalistas agresivos ingleses consiguieron el comercio de esclavos entre África y América. A la altura de 1739 se les acababa ese jugosos negocio que tantos beneficios les reportaba. Un incidente entre autoridades españolas y un contrabandista -Jenkins- les valió de casus belli. Si Vernon y su gran armada hubiesen tomado Cartagena de Indias... ¿se hubiesen limitado al saqueo? ¿a utilziarla como pieza de cambio en tratados internacionales como hicieron con la Habana en 1762? ¿o quizás hubiesen intentado apropiarse del Virreinato de Nueva Granada como nuevo mercado en que expandirse a golpe de esclavización -es lo que pretendieron en el Virreinato de La Plata en 1806 y 1807-??? Las élites inglesas desarrollaron un imperio basado en un sistema político feudal y un capitalismo agresivo, sin límites... se me ocurren pocas combinaciones más atroces y destructivas... Así pues, Lezo se erige en ese conflicto, como un gran héroe, no solo español, sino mundial.




(Daniel Aquillué)

lunes, 3 de noviembre de 2014

Preguntas...


¿Acaso actualmente se defiende la propiedad privada cuando se desahucia a familias de sus viviendas?

¿Acaso no nos roban no sólo los corruptos y corruptores sino también el oligopolio energético y las cajas y bancos rescatadas con dinero público?

¿Acaso no es malversación de fondos públicos subir los impuestos y recortar en el Estado de Bienestar?

¿Acaso no es totalitario un sistema que aliena al individuo desposeído y sin capital para poder ser individuo autónomo y libre y no tener oportunidad más que a ser esclavo-precario o parado?

¿Acaso es imposible nacionalizar sectores estratégicos en beneficio general de la comunidad como fue en la Europa Occidental durante más de 40 años bajo gobiernos de todo color político hasta que la ofensiva neoliberal de los años 80 y la victoria absoluta capitalista en la Guerra Fría privatizaron (casi) todo y dieron una vuelta de tuerca al sistema que nos ha llevado, en última instancia, a la actual crisis?

Son cosas que uno se pregunta...

jueves, 30 de octubre de 2014

En defensa de las Letras

A raíz de ciertas noticias,  copio lo que puso Pilar Castellot en su facebook y que comparto plenamente (y me consta es el sentir de muchas personas):

"Hoy me han tocado los huevos de verdad. Y lo manifiesto así, con toda la rabia y la indignación que siento en este momento.
Informativos Telecinco: Según un estudio, las carreras universitarias con más salidas profesionales son Óptica, Matemáticas, Ingeniería Informática y la rama sanitaria. Filología e Historia son las que mayor índice de paro tienen. Hasta ahí, vale. Molesta pero sabemos a lo que atenernos. Lo que me ha tocado la moral (por no decir algo más ilustrativo y malsonante) es que el objetivo de este estudio sea prevenir y orientar a los jóvenes sobre qué carreras NO estudiar.
¿Qué?, ¿Perdón?,¿Qué institución, empresa, organismo o Gobierno nos lo dice? La brutal cantidad de políticos incompetentes o sin estudios adecuados a sus puestos que mienten a los ciudadanos, empresarios que roban hasta el papel higiénico, un país ignorante que ni ha valorado ni valora su cultura o un Gobierno que está creando un agujero laboral para las ya varias generaciones de los jóvenes mejor preparados de la Historia de España. Esa es la lamentable respuesta. Todo influye y todas influyen.
Seguid así. No valoréis vuestra cultura, aquella que os hará conoceros mejor como Nación y como Pueblo, y aprender de los errores pasados (muchos y muy lamentables) para construir un futuro más sensato y real. Y no aprendáis vuestra lengua (que en el 2030 tendrá casi los mismos hablantes que la lengua inglesa). No lo haréis, y ¿sabéis por qué? Porque precisamente esa es la tarea de historiadores y filólogos, esos a los que concedéis una importancia insignificante.
Seguid así y seguiremos asistiendo a episodios de falsificación y manipulación de la Historia, a meteduras de pata como la del "relaxing café con leche” y todo lo que nos venga. De mi parte, que os den a todos mucho por donde la espalda pierde su nombre. Si te quitan la cultura, te arrebatan la memoria. Sin ella, nada es lo mismo."

martes, 14 de octubre de 2014

Regreso a... 1812




En menos de una semana, si todo va bien, me voy de viajes espacio-temporales.

Estamos en el año 1811, en diciembre, toda la España peninsular se halla ocupada por las tropas napoleónicas... ¿Toda? ¡No! Algunas ciudades y pueblos resisten todavía y siempre al invasor.... Uno de esos lugares era Tarifa (posterior provincia de Cádiz). Los defensores hispano-británicos dirigidos por Copons hicieron frente a las tropas napoleónicas comandadas por el general Leval, resistiendo asaltos a la brecha abierta en las murallas (véase: http://teodororeding.es/2012/03/01/sitio-de-tarifa-1811-1812/).  Hace ya unos años que el ayuntamiento tarifeño y asociaciones locales con la ayuda de la asociación "Teodoro Reding"  organizan una espectacular recreación que, este año, cuenta con un nuevo grupo recreador, el Regimiento Cantabria, que participó en los combates de 1811 y 1812. Como colofón a la recreación de aquellos hechos bélicos, también se recreará la jura de la Constitución de Cádiz en 1812. 

Por otra parte, resulta que en la primavera de 1812, estando la ciudad de Málaga bajo soberanía del rey de España José I, de facto ocupada por las tropas de su hermano Napoleón, la Royal Navy, sí, los británicos, realizaron un desembarco allí.
Para recrear aquél episodio, la Asociación Teodor Reding está removiendo cielo y tierra. Han conseguido un navío de época y han "reclutado" recreadores (voluntarios) por toda la geografía. 
Pero ¡ay! entre que las instituciones se despreocupan de todo lo que suene a Historia y que la Asociación cultural Teodoro Reding -como la mayoría de recreadores, es sin ánimo de lucro) van escasos de reales de vellón, quiero decir, de euros, para cubrir los gastos ocasionados... pues piden ayuda, así que si alguien lee esto, puede y quiere colaborar dejo el enlace:


http://www.verkami.com/projects/9971-ii-recreacion-historica-del-desembarco-britanico-de-1812-en-malaga

----


Añadido a mi regreso del sur (30 de octubre):

Pues he sobrevivido al desembarco en las playas de Málaga. Una experiencia única e irrepetible (a no ser que alguno nos hagamos millonario) que es impagable, un broche de oro a estas vacaciones sureñas. No me gustaba demasiado la idea de hacer de casa roja británico embarcado en la Roya Navy de 1812...pero ha merecido la pena, con creces, porque ha sido absolutamente genial.
Gracias a la Asociación Teodoro Reding y, especialmente a Jon V., por organizar a pesar del ayuntamiento -y de otras circunstancias- esta magnífica recreación histórica. También al resto de miembros de dicha asociación, que han hecho de anfitriones una vez más, que han levantado baterías costeras de campaña, y han combatido junto o contra mi en esta batalla -que ojalá todas las batallas y guerras fuesen así, simuladas-. También, mención especial a las charlas regadas con vino y compartidas con sevillanos, malagueños, isleños y gallegos que demuestran como hablando se entiende la gente por muy diversas sean sus opiniones, ya que siempre hay puntos de encuentro.
Por supuesto, estoy muy contento de haberme reencontrado con amigos recreadores tanto en Tarifa -espero con ganas ya la siguiente edición- como en Málaga.
Y por último, y por no alargarme en demasía, agradecer particularmente la hospitalidad de Ángel Francisco R. -igual que en otras ocasiones fue la de Rafael C.  en la ciudad "Primera en el peligro de la Libertad"- que me acogió en su casa y me descubrió Sevilla, esa ciudad que conserva un conjunto monumental que no tiene nada que envidiar a nadie y que es envidia de muchos, ciudad andalusí, ciudad barroca, ciudad deslumbrante. No me has contagiado tu "chauvinismo sevillano" porque es "incompatible" con mi "chauvinismo zaragozano", pero, sin duda, puedo decir que Sevilla es una maravilla.
Desde luego, Andalucía tiene un color especial, y la gente que conozco y que me honra con su Amistad es... sois... sois muy grandes, valéis mucho, más que todos los galeones cargados de oro y plata que durante siglos arribaron a Sevilla.

domingo, 12 de octubre de 2014

A vueltas con el 12 de octubre, por enésima vez...



Sí, sí, y sí, es decir, existían civilizaciones, estaba "descubierta" para los europeos desde el año 1000 aprox. y fue invadida y saqueada por castellanos primero, luego además por ingleses, holandeses, portugueses y franceses, los cuales, especialmente los primeros, no se conformaron con reducir a la esclavitud por deudas a quienes llevaban a sus colonias sino que exterminaron -mas bien, los ya colonos independientes- a los nativos... Y, recordar que, las civilizaciones ya existentes, ya se saqueaban e invadían entre ellas. La conquista "española" del Imperio Azteca no la hicieron los 4 gatos de Cortés por mucha espada de acero que llevasen, sino sus aliados tlaxcaltecas. Y más allá de la fiesta nacional española (bien sabemos que no lleva ni 100 años instaurada oficialmente y la puso un gobierno conservador para aunar nación y religión, en detrimento de otras fiestas), yo sí que tengo algo que celebrar, al menos como "chauvinista" zaragozano, el día del Pilar 





Y nota de liberal decimonónico: con la Constitución (de 1812) todo hubiese sido mejor, nación de ambos hemisferios...

http://lamiradahistorica.blogspot.com.es/2012/10/acerca-de-la-hispanidad-america-y-su.html

---

Añadido del 14 de octubre:



Viñeta que podría ser igualmente factible cambiando esos nativos americanos por siervos castellanos, aragoneses, catalanes, valencianos o napolitanos. O cambiando esos soldados por otros soldados aztecas o incas. O cambiando esos soldados por otros ingleses y... los nativos americanos estando muertos y su trabajo hecho por esclavos africanos o propios ingleses expropiados, expulsados y explotados... Y sería todo de la misma época histórica:



sábado, 13 de septiembre de 2014

Sobre la Universidad

Cuando se empieza la casa por el tejado y además ese tejado es malo (Plan Bolonia y sus derivados) no puede salir nada bueno, y así, de chapuza en chapuza, gobiernos -estatales, autonómicos y universitarios- no hacen sino joder más y más -hasta límites insospechados- a alumnos de nuevo y viejo plan de estudios...

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Barcelona Bombardeada. 11 de septiembre de 1714 y más Historia.




Estamos de Tricentenario, el 11 de septiembre de 1714 se producía el gran asalto de las tropas borbónicas a Barcelona. al día siguiente la ciudad condal, uno de últimos bastiones austracistas, capitulaba. La Guerra de Sucesión había finalizado en la Península tras diez años. El conflicto internacional se había resuelto con diversos Tratados en Utrecht y Rastatt.

Para conmemorar esta efeméride voy a dejar un resumen -más bien, fragmentos- de un libro que leí recientemente -y obviamente recomiendo-  una reflexión y una petición. 

Vayamos, primero, con el libro:


PÉREZ GARZÓN, Juan Sisinio (coord.), Los bombardeos de Barcelona, Catarata, Madrid, 2014.



PÉREZ GARZÓN, Juan Sisinio, “Introducción. Desasosiegos nacionalistas y pactos de soberanía”, pp. 7-32.

“Se hace urgente la pedagogía contra el conflicto violento. Frente a las mitificaciones del pasado, el historiador tiene la obligación de rescatar la complejidad de cada hecho histórico para desmontar las interpretaciones monolíticas y unidimensionales. También le concierne a la historia desentrañar cómo se han construido las identidades en las que vivimos sumergidos, porque, aunque se piensen a sí mismas como esencias y sustancias naturales, toda identidad está fabricada por distintos actores sociales y con intereses siempre cambiantes” (pp. 7-8). “(…) ninguna sociedad es un bloque compacto y homogéneo, sino que, por el contrario, está organizada por clases y grupos sociales con intereses distintos e incluso opuestos (…) lo cierto es que no se puede hablar de sociedad española o de sociedad catalana como si fuesen dos bolas de billar que chocan entre sí o que se mueven por separado. 
(…) Así, en este libro se constata que los momentos más conflictivos de esta historia en común no consistieron en choques entre Cataluña y España, como si fuesen dos sociedades homogéneamente enfrentadas, sino que se produjeron entre sectores e intereses de las clases sociales que respectivamente las integraban.” (p. 9).

“(…) ni las identidades ni las culturas son inmutables. Conviene subrayarlo porque todas las identidades nacionales, sea la española, la catalana o cualquier otra, son fabricaciones históricas (…) No las impulsa un destino predeterminado ni existe un hilo conductor desde la noche de los tiempos hasta el presente” (p. 10).

Entre los siglos XVI y XIX, en lo que hoy es España se pasó “de la monarquía plurivasallática al estado nacional” (p. 11) .


TORRES, Xavier, “La guerra de separación de Cataluña en la Monarquía hispánica de los Austrias (1640-1659)”, pp. 33-64

En 1640 “el conflicto dio comienzo con una insurrección rural y popular de grandes proporciones contra los tercios de Felipe IV; prosiguió con una rebelión (o resistencia) provincial e institucional, encabezada por Pau Claris y la Diputación catalana; y terminó (es un decir) con la incorporación de aquel antiguo principado a la corona francesa a principios del año 1641. La guerra subsiguiente, entre las monarquías de Francia y España, con Cataluña de por medio, tuvo sus altibajos,” (p. 33) “y a raíz de la Paz de los Pirineos (1659), Felipe IV pudo recobrar una Cataluña algo disminuida o troceada por la desmembración del condado de Rosellón y una parte del de Cerdaña” (p. 34).
“El trasfondo de un conflicto tan dilatado –o periódicamente renacido- no era sino el pulso jurisdiccional entablado entre la Diputación catalana –o más exactamente, quizá, las mencionadas juntas de Brazos y las Dieciochenas correspondientes, cada vez más crecidas- y la Corona –o sus ministros, también crecientemente envalentonados- en materia de creación e interpretación del derecho” (p. 36). [Contenciosos que se daban también, p. e. en Aragón].

“Pactismo a la catalana” (p. 38 y ss.). Una fuente de inspiración eran “alguno de los tratadistas aragoneses de la revuelta de 1591”. La monarquía hispánica era compuesta, unida sólo por un mismo rey y una misma religión. “Y si en el ámbito de la Corona de Castilla, con unas ciudades fuertes, pero con unas Cortes débiles, la voluntad del monarca no encontraba –comparativamente- demasiadas cortapisas legales, no ocurría lo mismo en los territorios de la Corona de Aragón, especialmente en el reino del mismo nombre y en el Principado de Cataluña, donde prevalecía –por lo menos sobre el papel- una forma de soberanía –como se llamaría ahora- fundada en el principio del “rey en Cortes” (…), eso significaba, en pocas palabras, que el monarca no podía legislar a su antojo, sino en presencia y con el asentimiento de los estamentos provinciales (…) reunidos en Cortes” (pp. 42-43). Un sistema institucionalizado de equilibrios.

“Por supuesto, la propia noción de ley imperante por entonces en todas partes (…) distaban mucho de favorecer la igualdad entre individuos y estamentos” (p. 44). Si en Cataluña algo podía crear “identidad” en el XVII no era ni la lengua ni la historia, sino el derecho, la legislación salida de las Cortes (p. 46). La alianza entre la Corona y las élites provinciales, no institucionalizada sino a través de redes clientelares mantenía a las monarquías compuestas del periodo, lo que no evitaba que surgieran tensiones (p. 48).

“Olivares se quejaba abiertamente de la falta de empatía o comunicación entre los distintos súbditos de la monarquía, (…) La Unión de Armas levantó ampollas en todas partes. Pero fue en Cataluña donde se originó una crisis política sin parangón;” (p. 49). Las Cortes de 1626 quedaron inconclusas, en 1635 estalló la guerra entre Francia y España, haciendo de Cataluña zona de tránsito de los tercios, con los consiguientes roces y escaramuzas entre soldados y lugareños, aunque por otro lado se despertaron celebraciones por las victorias, ya que en “Barcelona, por lo menos, el levantamiento del asedio francés de Fuenterrabía en el año 1638 se celebró por todo lo alto; o no menos que en Sevilla” (p. 52). “A principios del año 1640, la nobleza y los somatenes del Principado tampoco vacilaron en movilizarse en masa, al lado de los tercios de Felipe IV, para recobrar la fortaleza fronteriza de Salses” ya que entonces el enemigo aún eran “los herejes franceses” (p. 53).

La situación a partir de entonces fue “una mezcla de confusión, radicalización y azar” ya que “ninguno de los actores implicados pudo actuar a su antojo o manejar aquella crisis a su gusto” por la irrupción de factores imprevistos como “la revuelta popular contra los tercios” y “la acción directa de la plebe urbana” (p. 54). “Nunca las elites contaron tan poco: he aquí, pues, una de las claves del rompimiento, aunque no sea la única” (p. 55). Nadie contaba con el estallido popular y el asesinato del virrey que reduciría el margen de negociación. Por entonces, las autoridades catalanes, con Pau Claris al frente como presidente de la Diputación “estaban horrorizadas” y muy a duras penas controlaron “las sucesivas envestidas de los segadores y jornaleros que habían irrumpido en la ciudad y que en los días sucesivos, con la aquiescencia o complicidad del pueblo menudo y arrabalero de la urbe, se cebaron en particular en la persona de algunos magistrados”. En los meses siguientes continuó “esta guerra entre pobres y ricos” con “partidas de campesinos armados” que “llevaban de cabeza a las autoridades” (p. 56). “La guerra y sus avatares, ciertamente, truncaron lo que parecía ser una auténtica revuelta social en ciernes” (p. 57).

Varios dirigentes catalanes, entre ellos Claris, parecieron haber confiado en un acuerdo in extremis con la Corona, pero la campaña militar iniciada en noviembre por el marqués de Vélez y su saqueo de Cambrils dio al traste con ello. Esto aceleró la alianza con Francia, que ya habían planteado algunos nobles, iniciándose una larga guerra en que “los alojamientos de las tropas francesas se hicieron tan odiosos para la mayoría como los de los tercios de Felipe IV unos años antes” (pp. 61-62).

NADAL, Joaquim, “La Guerra de Sucesión a la Corona de España en Cataluña (1705-1714)”, pp. 65-93.

En la segunda mitad del XVII, Cataluña fue un escenario bélico permanente entre la monarquía de los Austrias y la francesa (p. 65). En 1697 las tropas francesas llegaron a sitiar y tomar incluso Barcelona, dando pie a un creciente sentimiento antifrancés (p. 66). Predominaba el ideal pactista que se había ido creando en la Corona de Aragón y se veía Holanda como modelo económico y político (p. 69).

El testamento de Carlos II generó alarma internacional por la posibilidad de la unión de las monarquías hispana y francesa, dando lugar a la Alianza de la Haya y la guerra contra Felipe de Anjou y Francia en 1702, una auténtica guerra mundial que, además, fue una guerra civil en los territorios de la monarquía hispánica. En 1711, al convertirse el pretendiente Carlos de Austria en Emperador, el peligro para el equilibrio internacional pasó a ser la unión del imperio austriaco con la monarquía hispánica (p. 71). La guerra dejó 1.200.000 muertos (p. 71).

“La guerra en la península fue a todas luces una guerra civil entre territorios, de modelos territoriales y políticos y entre personas. Porque, como es bien sabido, en una guerra civil abunda de todo menos las grandes unanimidades. (…) Felipe V aplicó sin miramientos el derecho de conquista y de ocupación militar, (…) Habría que añadir que tampoco en el propio territorio catalán se podría encontrar actitudes unánimes” (p. 72). “Cataluña vivió una evolución clara desde posiciones al inicio marcadamente constitucionalistas y antifrancesas, a actitudes de adhesión a la causa austracista durante la guerra que finalmente alcanzó posiciones directamente patrióticas y republicanas, de cuño popular y radical, en los momentos finales anteriores al desenlace” (p. 73).

En las Cortes de 1701-1702 Felipe V juró las constituciones en Barcelona, prevaleciendo el pactismo. De igual modo, en 1705 el Archiduque, Carlos III se aprestó también a convocar Cortes y jurar las constituciones. La intransigencia del nuevo virrey Velasco y la proximidad del desembarco aliado habían propiciado un movimiento deEn las Cortes de 1701-1702 Felipe V juró las constituciones en Barcelona, prevaleciendo el pactismo. De igual modo, en 1705 el Archiduque, Carlos III se aprestó también a convocar Cortes y jurar las constituciones. La intransigencia del nuevo virrey Velasco y la proximidad del desembarco aliado habían propiciado un movimiento de adhesión al Archiduque Carlos en 1704-1705. En 1707 las tropas borbónicas vencieron en Almansa y “no sin pesar de algunos sectores borbónicos moderados y constitucionalistas, se produjo una vuelta de tuerca centralizadora y absolutista”. De nada sirvió la ofensiva austracista de 1710 que acabó derrotada en Brihuega y Villaviciosa. A partir de 1711 se iniciaba una nueva guerra, de los catalanes contra Felipe V, ya que lo sucedido en Aragón y Valencia no permitían albergar ninguna esperanza (p. 79). Los Tratados de Utrecht en 1713 y de Rastadtt/Baden en 1714 pusieron fin al conflicto internacional.
“Durante un tiempo los aliados y también el emperador habían mantenido la guerra en Cataluña como un instrumento para obtener mejores bazas en la negociación. Cuando se cerró el proceso de los tratados, la resistencia a ultranza de los territorios que seguían fuera del dominio de Felipe V, y en particular Barcelona y Cardona, se produjo por la determinación de las instituciones y de la sociedad catalana, y más particularmente la barcelonesa, a no ceder” (p. 81). “El argumento decisivo fue la defensa de los privilegios y de las constituciones”. En julio de 1713 las últimas tropas austriacas abandonaban Barcelona, Cataluña quedaba a su suerte (p. 82). La Junta de Brazos se reunió y decidió continuar la resistencia. A partir de febrero de 1714 toda la iniciativa quedó en manos del Consell de Cent. En el verano de 1714 el duque de Berwick tomó la dirección del sitio borbónico de Barcelona. Al frente de 40.000 soldados, los bombardeos y las brechas en los muros barceloneses auguraban un pronto final. Rafael Casanova y Antonio de Villaroel dirigían a los defensores.

El día del asalto final a Barcelona fue el 11 de septiembre de 1714 tras el fracaso de las negociaciones para una capitulación. El día 13 se produjo la ocupación definitiva de la ciudad, tras lo cual Berwick inició una represión mientras que por otra parte, exoneró algunos dirigentes civiles como Casanova. El fin de la Guerra de Sucesión provocó el exilio de 30.000 austracistas (p. 86) y la implantación del modelo borbónico. Ernest Lluch escribió en 1994 que “La derrota de 1714 supuso la pérdida de las libertades catalanas y de las libertades españolas defendidas desde Barcelona” (p. 90).


-

Los dos últimos capítulos del citado libro son referentes a la Cataluña y Barcelona de la Revolución Liberal y Guerra Carlista de 1833-1840 y regencia de Espartero 1840-1843, y referente a la Semana Trágica de Barcelona. El primero de ellos está escrito por Manuel Santirso y tras hacer un repaso a los sucesos de aquellos convulsos años señala cómo la Revolución Liberal en España también se hizo  desde Barcelona y cómo durante los bombardeos de Barcelona de 1842 y 1843 había dentro y fuera de la ciudad catalanes partidarios y detractores y que, en ningún caso tuvieron matices nacionales aquellos conflictos. Pero estas cuestiones me las dejo quizás para otra entrada...

-

Vayamos, en segundo lugar, con la reflexión:

Estos días que he leído algo sobre la revolución inglesa del siglo XVII y algo sobre la Guerra de Sucesión Española... he pensado en el hipotético caso de que se hubiese podido desarrollar -es decir, con victoria militar- el radicalismo popular que se dió en la Cataluña austracista a partir de 1713... y he pensado que una de dos: 
O sus impulsores -pequeños burgueses, artesanos, clases populares urbanas y sectores campesinos con una religión bastante heterodoxa quizás similares a los cavadores, niveladores y demás "trastornados" ingleses del XVII- hubieran acabado en prisión, en la horca o demás patíbulos por las autoridades austracistas, catalanas o no.
O bien, los nobles -catalanes, austracistas o no- y la burguesía protocapitalista hubiesen caído vícitimas de la justicia popular o colgado de la horca...porque los franceses aún no habían puesto de moda la guillotina.


-

Y vayamos, por último, con la petición:

Sé que  en el PP hacen mucho por la independencia de Cataluña cada vez que dicen algo, pero catalanes, conciudadanos, no os vayáis, no nos abandonéis, y menos en esta coyuntura en que necesitamos sumar voluntades para transformar la situación ala que nos han llevado aquellos mismos que fomentan el separatismo con una u otra bandera que pervierten tapando con ella su corrupción, sea Gurtel, sea Pujol. Nos os vayáis, por favor. 
-

Daniel Aquillué. 

-

Entradas relacionadas:





lunes, 1 de septiembre de 2014

1 de septiembre de 1840. ¡Abajo la Ley de Ayuntamientos!



A la altura de la primavera de 1840 la Guerra Carlista había acabado en el frente del Norte y estaba próxima a terminar en el del Maestrazgo, pues el ejército de Espartero había lanzado la ofensiva definitiva contra las posiciones de Cabrera. En el poder, bajo la regencia de la absolutista María cristina de Borbón, se encontraba el gobierno liberal moderado de Pérez de Castro. Este había disuelto unas Cortes, de mayoría liberal progresista, al finalizar el año 1839, y ganado una nuevas elecciones en enero de 1840, si bien con una corrupción inusitada hasta para aquél tiempo, lo que provocó airadas protestas de los progresistas y altercados populares (véase: http://lamiradahistorica.blogspot.com.es/2013/11/rodea-el-congreso-version-1840.html).

Con unas Cortes adictas de mayoría moderada, con el beneplácito de la Regente y esperando obtenerlo del héroe y "poder" del momento, Baldomero Espartero, el gobierno moderado se dispuso a dinamitar el régimen que había instaurado la Constitución liberal-progresista de 1837  (véase http://zaguan.unizar.es/record/12415?ln=es) y que. recuperando la legislación doceañista, hacía de los poderes locales pieza clave del sistema, espacio predilecto de participación de la Ciudadanía, ya que la mayoría de varones residentes en pueblos y ciudades tenían el Derecho a elegir a sus ayuntamientos -si bien mediante un sufragio indirecto en dos grados-. Los moderados, siempre predispuestos a sacrificar la Libertad en nombre del Orden, a los que se les escapaba el control de esos poderes municipales electos por lo que para ellos era "chusma", y con las manos ya libres tras el fin de la guerra civil, se dispusieron en la primavera y verano de 1840 a llevar a cabo sus planes.

Derrotados los carlistas, desterrado el absolutismo en los campos de batalla, lo que estaba en juego era le modelo de Estado liberal que construir ¿moderado, centralizado, con predominio absoluto del poder ejecutivo, sumamente restringido y oligárquico y doctrinario o bien progresista, con suave centralización/moderada descentralización, con un poder legislativo más fuerte, restringido en el ámbito nacional pero abierto en lo local? Las cartas estaban sobre la mesa.

En los años precedentes, desde la victoria de Luchana en 1836, todos habían intentado atraerse a Espartero. Él era el verdadero poder: contaba con el favor de la regente, gozaba de inmensa popularidad entre las clases populares y la Milicia Nacional y controlaba un ejército, todavía por aquél entonces con ánimos revolucionarios. Espartero tenía clara sus fidelidades: a la reina Isabel II y a la Constitución de 1837, tenía una concepción meritocrática de la sociedad, odiaba las intrigas políticas y palaciegas y, tras la Paz de Vergara y ser recibido en pueblos y ciudades en loor de multitudes había caído rendido ante el amor del Pueblo.  Los moderados cometieron el error de intentar atraerse a Espartero mediante las intrigas de Miraflores, mientras que los progresistas le hablaron de la inconstitucionalidad de la legislación moderada, se presentaron a él no como partido sino a través de los ayuntamientos populares, en nombre del idealizado Pueblo que idolatraba a Espartero. 

La Ley de Ayuntamientos propuesta por los moderados y que con su mayoría aprobaron en el Congreso consistía esencialmente en eliminar la elección de los alcaldes que pasarían a ser nombrados por la Corona, en la práctica, por el gobierno. La legislación doceañista (de las Cortes de 1810-13 y del Trienio Constitucional) daba el voto en las elecciones municipales a todo varón mayor de 25 años con casa abierta en el municipio, lo que hacía que alrededor de 2'5 millones de españoles pudieran votar en las municipales (frente a los 450.000/700.000 que podían votar a Cortes con la ley progresista de 1837 o los 100.000 que podían votar con la ley moderada de 1846, o los 250.000 personas que podían votar por aquella época en Francia). Esto significaba una locura a ojos de los moderados, pues el derecho al voto era "tan lato que pueden entrar [hasta] los proletarios", además los ayuntamientos tenían amplias competencias, estando entre ellas el manda a la Milicia Nacional. Así pues, Madrid contaba con 8 batallones. Un ayuntamiento que en esta época siempre estuvo en manos progresistas. Esto era inadmisible para unos moderados que veían en los poderes locales una hidra de la revolución que no podían controlar. Para ello, lo primero era restringir el censo electoral ¡que era eso del sufragio universal aunque fuera en dos grados! Planteaban  un máximo de 11.722 electores para Madrid (con 224.00 habitantes), 6.712 para Barcelona (118.000 hab.), 6139 para Valencia (106.000 hab.) y 5423 para Valencia (91.000 hab.). Obviamente esos votantes eran los mayores contribuyentes del lugar, es decir, los más ricos, solo la alta burguesía y alta nobleza. Y los alcaldes dejaban de estar elegidos por los concejales para pasara  ser designados por el ministerio de la Gobernación. Además, las atribuciones municipales quedaba reducidas a dos: nombrar empleados bajo su servicio y admitir facultativos de medicina, veterinaria, maestros... En definitiva, recortar cualquier atisbo de participación ciudadana. 

El proyecto fue presentado en  las Cortes el 21 de marzo de 1840 pero su aprobación no llegó inmediatamente. La situación era tensa y se complicaba por momentos. Faltaba la sanción de la reina regente. Ésta no se atrevió, a pesar de su ideología absolutista, a sancionar dicha ley de primeras, quería asegurarse de que contaba con el apoyo de Espartero, con quien había mantenido buena relación hasta entonces. Para ello inició un viaje, con su hija Isabel II y parte del gobierno, desde Madrid a Barcelona, donde se encontraba el general Conde de Lucha, Duque de la Victoria. Era verano, y en su caluroso viaje solo encontró frialdad de las poblaciones, cuando no desprecio. Para ella resultó una insolencia que los ayuntamientos le recibieran con exposiciones y manifiestos en contra de la Ley de ayuntamientos, con  pancartas recordando el articulo 70 de la Constitución de 1837 "Art. 70. Para el gobierno interior de los pueblos habrá Ayuntamientos, nombrados por los vecinos, a quienes la ley conceda este derecho". El primer jarro de agua fría se lo llevó en el pueblo zaragozano de El Fresno donde tuvo que escuchar la alocución del ayuntamiento reclamándole la retirada de la ley de ayuntamientos. Le siguieron las corporaciones municipales de Zaragoza y Lérida. Paralelamente, la Milicia Nacional enviaba misivas a Espartero solicitándole que se opusiese a dicha ley que iba contra el Pueblo. 

Si lo primero no surtió efecto más allá de enfadar a María Cristina, lo segundo convenció a Espartero de la inconstitucionalidad y antipopularidad del proyecto moderado. Ya cerca de Barcelona, el General y la Regente se entrevistaron. El primero le pidió a la segunda que no sancionase la polémica ley. Ésta se negó. El 30 de junio de 1840, la reina, al regente y toda la comitiva entraron en una Barcelona con ambiente prerrevolucionario. Se sucedieron las conversaciones, las negociaciones, los cambios de ministerio, y algunos altercados con barricadas incluidas -entre ellos el motín de las levitas- hasta que finalmente, María Cristina sancionó la Ley de Ayuntamientos. 

A partir de ahí, al revolución estaba en marcha. El 22 de agosto María Crisitna de Borbón abandonó Barcelona, ciudad en que se sentía insegura, camino de Valencia. Paralelamente, en Madrid, el ayuntamiento progresista aprovechaba el vacío de poder provocado por  el viaje de la regente y el gobierno. El 7 de julio habían celebrado por todo lo alto al fiesta cívica del Siete de Julio en conmemoración de los sucesos de 1822 (véase http://lamiradahistorica.blogspot.com.es/2013/07/siete-de-julio-de-1822-fiesta-casi.html=). Los rumores en la Puerta del Sol se sucedían, algunos moderados huían de la ciudad, se organziaban reuniones cada vez menos clandestinas... 

El 1 de septiembre de 1840, el ayuntamiento de la capital organizó una sesión abierta que más parecía una sablea ciudadana pues había gente "hasta las escaleras que bajaban hasta la plaza de la villa, también con numeroso público". El alcalde primero, Joaquín María Ferrer, ordenó movilizar  ala Milicia Nacional a las dos de la tarde, milicianos dispuestos a "defender con las armas los derechos del pueblo torpemente hollados con la ley de ayuntamientos". El jefe político de la provincia .moderado- fue a poner orden a la incipiente rebelión logrando ser arrestado. El Capitán General Aldama se presentó en las cercanías del ayuntamiento con tropas, siendo recibido con fuego de fusilería de la Milicia Nacional. El ayuntamiento madrileño se trasladó a la Casa de la Panadería, acompañado de numerosa muchedumbre que entonaba el Himno de Riego. A las 7 de la tarde redactó un bando llamando al vecindario a tomar las armas en defensa de la Libertad y propuso nombrar una Junta revolucionaria, que se nombró con acuerdo de la corporación municipal, la Diputación provincial y la Milicia Nacional.  Como presidente de la Junta quedó Ferrer, y le acompañaban Pedro Beroqui, Pío Laborda, Fernando Corradi, José Portilla, Sainz de Baranbda y Valentín Llanos. Lo primero que hizo la Junta fue escribir a Espartero. 

El movimiento de rebeldía se extendió como un reguero de pólvora por todo el país: se crearon juntas en Zaragoza, Burgos, Cáceres, Cartagena, Málaga, Granada... en menos de una semana. Ante esta situación, María cristina solicitó a Espartero que marchase con sus tropas a Madrid para reprimir el levantamiento. Espartero se negó, diciendo que los insurrectos no eran "una pandilla de anarquistas", sino el Pueblo español en defensa de sus libertades. Desesperada, María Crisitna dio el gobierno a Espartero y los progresistas. era tarde. Solo le restaba el exilio, al que partió en octubre. Espartero quedó entonces como regente provisional y presidente del gobierno. Los progresistas, de nuevo en el poder, derogaron la ley de ayuntamientos moderada. Durante el trienio esparterista el sistema liberal español fue el más avanzado de toda Europa occidental. 

-
Para redactar esta entrada me he servido de diversas lecturas, entre ellas FONTANA, Josep, La época del liberalismo, Crítica-Marcial Pons, Barcelona, 2007; GARRIDO MURO, Luis, El nuevo Cid. Espartero, María Cristina y el primer liberalismo español (1834-1849). Tesis doctoral dirigida por Carlos Dardé Morales, Universidad de Cantabria, 2012; BURDIEL, Isabel, Isabel II. Una biografía (1830-1904), Taurus, 2010; además de los apuntes tomados en la clase de "Construcción del Estado contemporáneo en España" -asignatura de la Licenciatura en Historia en al U. Z. impartida por la Dra. Carmen Frías-. 
-

Daniel Aquillué Domínguez.