miércoles, 24 de diciembre de 2014

24-25 de diciembre: efeméride de la batalla de Luchana

    

La noche del 24 de diciembre de 1836 fue un momento decisivo y mítico en la Primera Guerra Carlista: tuvo lugar la batalla de Luchana. La guerra civil había comenzado en 1833, enfrentándose en ella la Revolución (liberal) y la Contrarrevolución (absolutista) con la excusa de los derechos dinásticos de Isabel II y el Infante D. Carlos. En el otoño de 1836 Bilbao estaba asediada por las tropas carlistas y pedía ayuda desesperadamente. Finalmente, Espartero al frente del ejército isabelino, acudió a liberar Bilbao. El ataque sobre las posiciones carlistas se realizó la fría noche invernal del 24 al 25 de diciembre. Tras duros combates, la victoria se decantó para el bando isabelino. A la mañana siguiente, el 25, Espartero entraba en una Bilbao liberada del cerco carlista.

Voy a describir mejor los hechos de aquella épica jornada siguiendo la Tesis Doctoral del historiador de Luis Garrido Muro, transcribiendo pasajes de la misma (pp. 110-123). La refrencia completa de la misma es: GARRIDO MURO, Luis, El nuevo Cid. Espartero, María Cristina y el primer liberalismo español (1834-1840). Tesis doctoral dirigida por Carlos Dardé Morales, Universidad de Cantabria, diciembre 2012.

En noviembre, en Bilbao, los rigores del sitio se acrecentaban. A comienzos de diciembre, la guarnición comunicaba por telégrafo óptico que “faltan víveres. Bilbao necesita pronto socorro” y poco después “faltan víveres, pólvora, pan o galleta; la guarnición desalienta; la población sufre mucho: los enemigos conducen artillería a Bilbao: Bilbao necesita pronto socorro, muy pronto o perece”.

El grueso del ejército del Norte al mando de Espartero se encontraba acantonado en Portugalete desde el 26 de noviembre, le faltaban suministros. Levantar el sitio de Bilbao suponía tomar las baterías carlistas de los montes de San Pablo y de Cabras a cuyos pies estaban los ríos Azúa y Sacedón en confluencia con el Nervión. Espartero atacó finalmente por el destruido puente de Luchana, centro de la línea enemiga. Ocho compañías de cazadores embarcaron la tarde del 24 de diciembre a bordo de 28 lanchas bajo protección de cañoneras inglesas. El coronel Maylols protegió el desembarco junto al puente de Luchana. La cañonera Constitución fue la primera en llegar. Entonces comenzó a nevar. Cazadores del regimiento Zaragoza se apoderaron de un cañón de a 4 instalado en el muelle, el resto del contingente desembarcó y los carlistas se replegaron. Los hombres de Oráa reconstruyeron el puente de Luchana en tan solo hora y media bajo el fuego de fusil carlista. La determinación liberal prosiguió con al difícil toma de las fortificaciones en los montes de San Pablo y Cabras. Una compañía de granaderos de Soria se apoderó de la primera batería carlista al grito de “¡viva Isabel II!”, la segunda cayó por tres compañías de la Guardia Real. Contraataque carlista desde la cima, disparos a quemarropa, cadáveres en el suelo… impresionante tormenta de agua y granizo que obliga a parar el combate. Espartero se hallaba postrado en su jergón aquejado de una fuerte cistitis, había delegado en Oráa. A las 11 y media de la noche este se presentó en busca de instrucciones, el ejército estaba estancado a media ladera, las cargas a bayoneta calada se sucedían sin avances. Espartero montó en su caballo y se dirigió al campo de batalla. Alrededor de la 1 de la madrugada, ya día 25, Espartero estaba en las faldas del monte de San Pablo. Su intención era lanzar un ataque con tropas de refresco más tarde pero el corneta se equivocó de toque y en vez de repliegue tocó ataque. Los liberales se lanzaron en bloque a la carga a la bayoneta animados por la presencia del general. Los carlistas abandonaron sus trincheras y se refugiaron en el fuerte de Banderas. Espartero se puso al frente de los cazadores de Extremadura y al grito de ¡viva Isabel II y la libertad! Emprendió la última carga a la bayoneta: “La noche de este día está destinada para cubrirnos de gloria (…) Marchemos, pues, al combate: marchemos a concluir la obra, a recoger la corona de laurel que nos está preparada” había arengado. Oráa cargó por el flanco izquierdo. 
A la salida del sol, la victoria era suya. Bilbao estaba salvada. Espartero entró en Bilbao a las 8 de la mañana del día de Navidad acompañado de un repique general, “Los habitantes de esta segunda Zaragoza, fieles a la más justa de las causas, vivirán eternamente en la memoria de la España libre” dijo en su alocución a la guarnición, Milicia y habitantes.



El país enloqueció de alegría al saber la noticia. El ministro de la Guerra leyó el parte de guerra en las Cortes el 2 de enero de 1837. Joaquín María López aprovechó para pronunciar uno de sus mejores discursos: “Con tales jefes y soldados, señores, nada es imposible, nada es difícil; se hace cuanto se quiere, se manda al destino, y se escala hasta el cielo”. Política conmemorativa del gobierno: título de muy noble y muy leal a Bilbao, el de excelencia a su ayuntamiento, y una cruz a la guarnición. También se sufragaría la reconstrucción de los edificios, una pensión para viudas y huérfanos y erigir un monumento. Se cantaba una copla al son del Himno de Riego: “en el día y la noche más cruda/ que se ha visto en el siglo presente,/ nuestro ejército bravo y valiente/ en la lid demostró su valor./ Con la nieve, granizo y ventisca/ y las balas que a un tiempo silbaban,/ los sufridos guerreros luchaban/ con bravura y patriótico ardor.” Hubo una avalancha de donativos a viudas y huérfanos de Bilbao. Gil y Carrasco escribió los siguientes versos: “los hijos de los libres combatían/ de la inmortal Bilbao sobre los muros:/ los hijos de los siervos sucumbían/ dentro del foso reluchando oscuros”. En Madrid se inauguró la plaza de Bilbao coincidiendo con la conmemoración de la Constitución de 1812, en marzo. En todas las iglesias de España  se celebraron el 6 de febrero de 1837 solemnes exequias por los muertos en Bilbao en las que el clero liberal derrochó recursos bíblicos para glorificar el episodio. 




Escribe Luis Garrido “La batalla de Luchana fue mucho más que el encuentro más decisivo de toda la guerra carlista. Todo lo sucedido entre el descenso del Nervión y la entrada en Bilbao constituyó un verdadero drama romántico representado ante los ojos de la Europa entera”. El escenario con ruinas, nevado, el valiente héroe de origen humilde –hijo de un carretero- y cuyo nombre era casi desconocido… Tras Luchana, Espartero no volvió a ser el mismo, la victoria le había lanzado a la leyenda. Antonio García Gutiérrez puso en escena en 1837 un drama inspirado en este episodio El sitio de Bilbao que finalizaba con un miliciano gritando “¡Viva la libertad!¡viva Espartero!”. Garrido Muro sentencia que “El crédito logrado por Espartero aquél día le duró toda una vida”.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Historia y Patrimonio: usos y difusión

Propuesta que he realizado en el "programa colaborativo" de Ganemos Zaragoza:


Zaragoza es una ciudad con una larga Historia de más de 2000 años en los que por aquí han pasado diversas culturas, dejando todas ellas su impronta en el entramado urbano, en la cultura e identidad de la ciudad y sus habitantes. 

El legado patrimonial de la ciudad es abundante aún hoy día, y eso a pesar de los numerosos cazurros y especuladores consentidos -o a veces, eran los mismos-  por las autoridades municipales. Podemos remontarnos al siglo XIX cuando las autoridades en vez de restaurar la ciudad devastada por la Guerra de Independencia se dedicaron a destruirla más, para después, especular con los suelos de antiguos conventos. No bastó con ello, arrasaron las doce puertas de la ciudad. Aunque lo más sangrante fue el derribo de la popular y única Torre Nueva en 1892, monumento de incalculable valor y muy querido por los zaragozanos, derribado por el interés de la oligarquía zaragozana más rancia. A partir de entonces todo fue a peor en el siglo XX. Con la extensión de la Plaza del Pilar bajo el franquismo cayeron varias casas-palacio renacentistas y poco después desaparecieron iglesias mudéjares y la antigua Universidad. Con la llegada de esta democracia, las cosas deberían haber cambiado, pero con la nueva remodelación de la Plaza del Pilar el Foro y templo romano acabaron en las escombreras... 
Ahora es el turno de Averly -la fundición decimonónica de la que han salido cientos de esculturas- que espera la sentencia ejecutoria de su derribo... No podemos consentirlo. No más destrucción de nuestro Patrimonio, de nuestra Ciudad. Y junto a Averly hay más. No son pocos los edificios históricos -por ejemplo, ahora pienso en el Palacio de Fuenclara, en pleno centro, con la facha restaurada pero un interior vacío- que bien de propiedad municipal o bien en manos privadas están abandonados a su suerte, con riesgo de ruina y sin ningún uso. Y no será porque la Historia zaragozana es pobre o sobran instalaciones de diverso tipo. 
Por tanto, debería tenerse presente un plan de actuación con todos los edificios históricos que aún hay en la ciudad:
 1º SALVAR EL PATRIMONIO: Evitar su desaparición con una legislación que lo proteja.  si está ne manos privadas que sea comprado por las instituciones si es preciso. 
2º AFIANZARLO: Restaurar y conservarlo. Dotar de medios para que puedan ser espacios "vivos". 
3º DIVULGARLO. El Patrimonio es nuestro, es de todos. La primera función de un edificio histórico bien podría ser la de museo o centro de interpretación, pero también podría ser habilitado como biblioteca pública, sala de estudio, centro cívico etc. Eso sí, siempre serían un pedazo de Historia, y la Historia ha de ser conocida, compartida y debatida más allá de libros y sesudos debates entre historiadores "profesionales", porque de ella se aprenda y la Ciudadanía comprende así mejor como funcionan y de dónde vienen las cuestiones del presente para sí proyectarse en el futuro. Una forma vistosa de divulgación histórica y puesta en valor del Patrimonio y la Historia es la recreación histórica. Ésta es llevada a cabo por aficionados y asociaciones culturales sin ánimo de lucro que se autocostean vestimentas de diversas e´pocas tras investigar la Historia. En nuestra ciudad existen por lo menos asociaciones recreadoras de época romana, medieval, del siglos XVIII y del XIX. Los eventos de recreación pueden además atraer visitantes, promocionándose así la ciudad de cara al exterior y dinamizándose la economía local puntualmente. En Zaragoza ya hemos tenido recreaciones de 1710, 1808... y de Augusto... En esta última, en vez de contar con asociaciones locales sin ánimo de lucro, el ayuntamiento contrató (a saber por cuánto) a empresas privadas de fuera... El caso es que, la Historia el Patrimonio zaragozanos son suficientemente ricos como para, a bajo coste económico y con positivas repercusiones, pudieran organizarse este tipo de eventos. No podemos renunciar a ninguna parte de nuestra Historia que nos forja como Ciudad y como Ciudadanos: íberos, la Roma Imperial -aún conservamos sus sillares-, visigodos, Carlomagno ad portas, la esplendorosa taifa andalusí de Saraqusta -no hay más que ver la Aljafería-, la conquista aragonesa-navarra-francesa de la ciudad en 1118, la Zaragoza que conquistaba Fueros y Privilegios a la Corona en el siglo XIII, la angustiada Zaragoza de la Guerra de los Dos Pedros en el XIV -aún conservamos las murallas de entonces-, la Zaragoza que veía coronaciones de reyes de la Corona de Aragón en la Seo, la rica Zaragoza renacentista de los Zaporta -Patio de la Infanta- que se rebelaba contra el rey Felipe en 1591, la Zaragoza en crisis del XVII que vio morir a Baltasar Carlos -esperanza de la Monarquía e los Austrias- en el palacio arzobispal, la Zaragoza que perdió sus privilegios en 1710 pero que vivió la Ilustración en el XVIII, la Zaragoza de la épica de 1808-09 que asombró al mundo -aun a costa de arruinarse- y  cuyo mito pervive, la Zaragoza revolucionaria (liberal radical) del siglo XIX que aclamó a Riego y Espartero o echó al arzobispo absolutista y derrotó a los carlistas, la Zaragoza industrial y cenetista de comienzos del siglo XX que fue la ciudad con más huelgas del país, la Zaragoza republicana que sucumbió y fue reprimida en 1936, la franquista y la actual...Rica es la Historia de nuestra Ciudad, se merece, nos merecemos, disfrutarla."



Daniel Aquillué




martes, 2 de diciembre de 2014

"OS EQUIVOCÁIS" por Carmelo Romero

"OS EQUIVOCÁIS" por Carmelo Romero

"Os equivocáis. Y os equivocáis rotundamente aunque hasta hace cuatro días como quién dice parecierais los más sesudos, los más razonables. Y la prueba de vuestra equivocación es que habéis renunciado a lo más preciado de la razón, los argumentos, y para sustituirlos tan solo por improperios.
Competéis en exabruptos y descalificaciones de lo que apunta posible y nuevo porque no tenéis, o no encontráis, bases argumentales ni para defender lo existente ni tampoco para gestar proyectos ilusionantes sobre las bases, al menos, de lo establecido.
Os domina el miedo. Y vuestro miedo lo queréis convertir en pánico colectivo sin daros cuenta de que ese pánico ya está, hace tiempo, instalado en muchos y es el que les ha llevado a intentar gestar algo nuevo llamado Esperanza y apellidado Colectiva.
Os equivocáis al no daros cuenta de que vuestro miedo es a vuestra posible pérdida de status y, en cierto modo, de poder, del pequeño poder de vocacionales mandarines, cuando el pánico acumulado por muchos es de otra índole. Una índole mucho más profunda, más arraigada, más dolorosa e inaguantable, pues responde a la pérdida del trabajo, del salario, de la comida, de la casa, de los hijos, lanzados, no cómo derecho sino como obligación, a la emigración y al paro.
Os equivocasteis al pensar que ese pánico no iba a generar esperanzas nuevas y nuevos proyectos que necesariamente, para serlo, tenían que socavar lo existente. Y os seguís equivocando cuando tan solo oponéis como última trinchera el miedo. Un miedo a un futuro que ora tratáis de vestir de bolivariano, cubano, etarra, iraní, camboyano y bolchevique, ora de asambleario, demagógico, populista, inviable, utópico y ausente de programa. Un miedo, el vuestro, simplemente y en definitiva, a que, apochado lo viejo y sin capacidad ya para regarlo, se alumbre algo nuevo.
Encontraréis, bien lo sé, más metralla dialéctica para atacar las nuevas esperanzas y hasta es posible que por ello seáis, o sigáis siendo, recompensados. Pero os equivocáis, os seguiréis equivocando, si creéis que esa metralla tiene algo de ilusión y de futuro y, por tanto, de efectividad. 
Os equivocáis, sesudos varones de antaño y profetas hoy de apocalipsis, al no daros cuenta de que para muchos ese infierno que anunciáis para el futuro ya es, desde hace días, su infierno del presente.
Os equivocáis –los equivocados, en mi opinión, sabéis mejor que nadie de quiénes hablo-, pero, los más picaros al menos, no os preocupéis en demasía porque, llegado el caso, tendréis la habilidad suficiente para encontrar cómodos espacios si llega a alumbrar un nuevo sol. Y no precisamente, a vuestra acomodación en los espacios “al sol” me refiero, los lunes."
Palabras de Carmelo Romero Salvador, publicadas en su facebook (2-12-2014). 

"Isabel" y Fernando, serie histórica, maquiavelismo y sobredosis de épica




"Tan extranjero es el aragonés como el borgoñón" Marqués de Villena, noble castellano.
"O gana Felipe o gano yo" Fernando V de Castilla, II de Aragón.

Esas dos han sido frases del último capítulo de la serie "Isabel" de TVE. 

Épico final con escenas espectaculares de Isabel.
Broche de oro a tres magníficas temporadas.
Espléndida serie, no la comparéis con bazofias como "Toledo" o "Hipania" ya que "Isabel" está a la altura de "The White Queen", "Los Tudor", "Los Borgia", "Roma"... y qué narices, me ha gustado más que todas esas.
Como historiador, como amante de la Historia, como telespectador, como aragonés también, me ha gustado un copón. 
Rediós que buena serie ¡qué pedazo de serie!!!

Sí, faltaban perricas para batallas, fallaba el vestuario y había alguna licencia romántica decimonónico... pero ¡qué nivel de serie! Se le perdonan esas cosillas por la epicidad de cada capítulo, la intensidad de cada escena, las brillantísimas actuaciones de un elenco grandioso.
Ahora, esperemos que prosigan la herencia de "Isabel", lo merece y lo agradeceremos. ¡Si a la muerte de Isabel viene otro juego de tronos! ¡con más maquiavelismo aún! Felipe I, Juana I,Cisneros, Fernando el Católico, Germana de Foix... 
Dios... ¡quiero más! 


Pd.: Fernando ha sido puro Maquiavelo en cada capítulo. Sublime.